Y Te Llevó El Mar...
Desde nuestra ventana, abierta de par en par, dejo volar el pensamiento... No hace tanto, al amanecer, mirábamos cómo se presentaría el día. Tú para reírte de mí (que sí que lo sé muy bien...) me hacías meter el dedo en la boca y sacarlo para detectar la dirección del viento, feísimo... Nunca aprendí de ti este conocimiento, a pesar de tu empeño.
Desayuno con cierta prisa, tu marcha hasta la noche y mi corazón en un sin vivir continuo, hasta verte aparecer entrando en el salón, momento en el que todo lo vivido pasaba al rincón del olvido... Y es en ese lugar en el que está mi alma desde que él te llevó, y desde esta ventana por más que humedezco mi dedo e intento averiguar la dirección del viento, no consigo saber dónde es que debo buscarte...
Desayuno con cierta prisa, tu marcha hasta la noche y mi corazón en un sin vivir continuo, hasta verte aparecer entrando en el salón, momento en el que todo lo vivido pasaba al rincón del olvido... Y es en ese lugar en el que está mi alma desde que él te llevó, y desde esta ventana por más que humedezco mi dedo e intento averiguar la dirección del viento, no consigo saber dónde es que debo buscarte...
8 comentarios
Norah
23/11/2010 · 03:15
Original, pude verte, con tu dedito...aunque el dedito no sepa, el viento te guíara, beso.
Danae
23/11/2010 · 17:08
Me ha gustado mucho cómo has centrado este texto de sentimiento alrededor de ese gesto entre serio, lúdico y nostálgico de sentir el viento con el dedo humedecido ...
Me lo imagino muy nítidamente, y sonrío por un lado divertida, por otro con cierta tristeza ...
Besotes, corazón.
Mejorana
24/11/2010 · 23:46
Mira mira que te mira qué maravilla malagueña me trae la reina de los poetas andaluces.
NAMARIIIIIIIII.
TE QUIEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Ingresá para dejar un comentario.
Namari:
Me gusto eso del dedo en la boca, no aprendiste y ahora que intentas buscarlo con ese método no lo encuentras.
Un gusto leerte.
Sergio.