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¡maldita!

Cuando éramos jóvenes me exigía siempre. Ahora, mayor, aún lo hace pero yo he perdido la voluntad revolucionaria y ella el vigor. Seguramente, es por eso, que nuestro entendimiento cada vez es mejor.
La culpa, si es que hay algún culpable, se la otorgaría a mi madre. Cuando nos presentó en el sofá de casa. Lugar dónde se debían oír los sermones y en el que yo quedaba hundido por el boquete formado a años, por del culo de mi padre, como si estuviera enterrado en el pecado.
-Mira me dijo- Te presentaré a una compañera para toda la vida, se llama conciencia.
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Niebla
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8 comentarios

Clopezn 24/05/2018 · 21:45

Una sonrisa se me dibuja al acabar de leerlo. Simplemente genial. Un saludo cordial.

Diegozami 25/05/2018 · 17:01

Ocurrente, y sorpresivo.

Saludos gentiles.

Niebla autor 26/05/2018 · 10:11

Gracias Clope yDiego.

Remi 27/05/2018 · 12:15

Ay si no fuera por las madres, que sería de nosotros.
Bravo Niebla, tu creatividad no tiene limites, y tu humor tampoco :)
Un saludo.

Luia 28/05/2018 · 03:32

Ocurrente e inesperado, lo recomiendo.

Saludos
Lu

Libelula 28/05/2018 · 05:07

Excelente con ese toque de humor.
Saludos

Niebla autor 30/05/2018 · 13:07

Gracias Remi, las madres son oxigeno.
Luia, gracias.
Libelula, gracias.
Un saludo a todos

Paulitinamente 19/06/2018 · 17:24

Qué brillante y qué real !