¡maldita!
Cuando éramos jóvenes me exigía siempre. Ahora, mayor, aún lo hace pero yo he perdido la voluntad revolucionaria y ella el vigor. Seguramente, es por eso, que nuestro entendimiento cada vez es mejor.
La culpa, si es que hay algún culpable, se la otorgaría a mi madre. Cuando nos presentó en el sofá de casa. Lugar dónde se debían oír los sermones y en el que yo quedaba hundido por el boquete formado a años, por del culo de mi padre, como si estuviera enterrado en el pecado.
-Mira me dijo- Te presentaré a una compañera para toda la vida, se llama conciencia.
La culpa, si es que hay algún culpable, se la otorgaría a mi madre. Cuando nos presentó en el sofá de casa. Lugar dónde se debían oír los sermones y en el que yo quedaba hundido por el boquete formado a años, por del culo de mi padre, como si estuviera enterrado en el pecado.
-Mira me dijo- Te presentaré a una compañera para toda la vida, se llama conciencia.
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8 comentarios
Diegozami
25/05/2018 · 17:01
Ocurrente, y sorpresivo.
Saludos gentiles.
Remi
27/05/2018 · 12:15
Ay si no fuera por las madres, que sería de nosotros.
Bravo Niebla, tu creatividad no tiene limites, y tu humor tampoco :)
Un saludo.
Luia
28/05/2018 · 03:32
Ocurrente e inesperado, lo recomiendo.
Saludos
Lu
Libelula
28/05/2018 · 05:07
Excelente con ese toque de humor.
Saludos
Paulitinamente
19/06/2018 · 17:24
Qué brillante y qué real !
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Una sonrisa se me dibuja al acabar de leerlo. Simplemente genial. Un saludo cordial.