Amor que Vuelve a Florecer Entre Mis Páginas
Todavía sigo preguntándome en que momento pasaste de ser un simple capricho a ser una prioridad en mi vida, una necesidad, el principal motor de mi felicidad, el encargado de darle cuerda a mi sonrisa, ahora tan efímera...
Tal vez fue desde ese preciso momento en el que esas dos dulces palabras salieron de tu boca. "Te amo", me dijiste desnudándome con la mirada, con esos profundos ojos negros capaces de derretir un iceberg. Ahí caí en el precipicio, en ese círculo vicioso.
Luego te esfumaste, páginas que no consigo arrancar, tiempo que no proporciona tiritas... Es verdad, el tiempo no me curó pero me enseñó a vivir sin ti.
Y ahora de repente vuelves a aparecer, con tu sonrisa, tus bromas, tus llamadas, tus palabras, con tu todo y con tu nada. Y vuelvo a recurrir a ti, rodeando los errores y subrayando las miradas, las sonrisas y las palabras, y de nuevo me doy cuenta de que no se hacer otra cosa que no sea necesitarte.
Tengo miedo, miedo a mis sentimientos, a la posible falsedad de tus palabras, miedo a mi misma, a la peor de mis debilidades; Tú.
Puedo volver a ser tu capricho, fingir creerte y abandonarme a ti, obedeciendo los deseos de cada poro de mi piel, nunca perder el autocontrol y el orgullo fue tan dulce... pero también puedo escuchar a la racionalidad, a esa voz de mi cabeza que tanto te odia y así, arrancar las malas hierbas, tu falso amor de garrafón, que embriaga y produce resaca.
Quererte odiándote, sonreírte llorándote, volar contigo tropezando contra el suelo...
Tal vez fue desde ese preciso momento en el que esas dos dulces palabras salieron de tu boca. "Te amo", me dijiste desnudándome con la mirada, con esos profundos ojos negros capaces de derretir un iceberg. Ahí caí en el precipicio, en ese círculo vicioso.
Luego te esfumaste, páginas que no consigo arrancar, tiempo que no proporciona tiritas... Es verdad, el tiempo no me curó pero me enseñó a vivir sin ti.
Y ahora de repente vuelves a aparecer, con tu sonrisa, tus bromas, tus llamadas, tus palabras, con tu todo y con tu nada. Y vuelvo a recurrir a ti, rodeando los errores y subrayando las miradas, las sonrisas y las palabras, y de nuevo me doy cuenta de que no se hacer otra cosa que no sea necesitarte.
Tengo miedo, miedo a mis sentimientos, a la posible falsedad de tus palabras, miedo a mi misma, a la peor de mis debilidades; Tú.
Puedo volver a ser tu capricho, fingir creerte y abandonarme a ti, obedeciendo los deseos de cada poro de mi piel, nunca perder el autocontrol y el orgullo fue tan dulce... pero también puedo escuchar a la racionalidad, a esa voz de mi cabeza que tanto te odia y así, arrancar las malas hierbas, tu falso amor de garrafón, que embriaga y produce resaca.
Quererte odiándote, sonreírte llorándote, volar contigo tropezando contra el suelo...
3 comentarios
Mariadoloresur
27/07/2012 · 04:18
Mola mucho! Bonito texto Nusky! Un beso,
Maria Dolores.
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TOTALMENTE INCREIBLE; de verdad Ö