La Muerte, Esa Ignorante
Mis manos hoy son jóvenes,
bellas, para mi, para otros,
quizás no, pero jóvenes.
Algún día cambiarán,
comenzarán a cerrarse,
mis uñas se engrosarán,
la vejez querrá
asomarse.
Que triste para mi la vejez, o que
bella tal vez la juventud,
esbelta, enérgicas y
sin fronteras.
Pido disculpas a los viejos
que me suceden y aprendo
de ellos a ser más
fuerte.
Sé que presente es hoy,
pero también sé que hoy
no es para siempre
que de a poco
mi vida
se aleja.
El día en que llegue mi muerte,
haré lo posible por tener
el alma joven , mis manos
fuertes y la lengua roja
para mostrársela
de manera
burlona.
bellas, para mi, para otros,
quizás no, pero jóvenes.
Algún día cambiarán,
comenzarán a cerrarse,
mis uñas se engrosarán,
la vejez querrá
asomarse.
Que triste para mi la vejez, o que
bella tal vez la juventud,
esbelta, enérgicas y
sin fronteras.
Pido disculpas a los viejos
que me suceden y aprendo
de ellos a ser más
fuerte.
Sé que presente es hoy,
pero también sé que hoy
no es para siempre
que de a poco
mi vida
se aleja.
El día en que llegue mi muerte,
haré lo posible por tener
el alma joven , mis manos
fuertes y la lengua roja
para mostrársela
de manera
burlona.
3 comentarios
Andreadelmar
27/07/2009 · 22:46
Jajaja, no puse atención al título, lo de la lengua es porque se la enseñarás a ella? jaja perdón... entonces ni te la veo... faltan muchos años para enseñarla.
Larga vida para tí mi amigo Gastón.
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Que linda poesía... el final me ha sacado una sonrisa respetuosa y cariñosa, sabes yo me repito algo varias veces al día mi cuerpo se debilita pero mi espíritu... ese da batalla y siempre gana!
Juro que te veo con la lengua de fuera jeje... perdón sólo escribo lo que siento.
Abrazos Gastón, escribí Don en el mensaje anterior no por la edad que puedas tener sino por la grandeza expresiva que tienes.
besos,