Último Tren
.
Qué difícil qué es dormir
en esta cueva.
Qué arrugada está
mi cama de cartón.
.
Yo qué he sido
un hombre de trabajo,
de valor.
Hoy no tengo ni un harapo
pa abrigar mi desazón.
.
Ni mis manos son las fuertes
qué movieron un vagón.
Brutas herramientas
sostuvieron pa arreglar
aquel motor.
.
Mis oídos ya no son,
de tanta locomotora,
habrán huido por temor.
.
Hoy del hambre
me he hecho amigo.
Del tiempo no tengo
ya noción.
.
El ferrocarril
era mi vida,
no sé porque
me abandonó.
.
Hoy he vuelto aquí
a la vía,
sobre ella me he
de echar,
hasta qué mi último
tren, por fin,
me venga a abrazar.
16 comentarios
Traes al recuerdo una historia mía de hace cinco años, trabajé para una institución del gobierno y, por alguna extraña razón que todos aquí conocemos, cuando se daba oportunidad de ocupar plazas vacantes sólo los hombres salían favorecidos pese a la preparación y conocimiento de varias mujeres postulantes. Entonces por una razón que tú conoces, me subí a un tren, indignada por la injusticia de sus decisiones, entonces fue tanto el ruido que causé que hasta las mujeres me pidieron que no continuara.
Eso causó mi AFORTUNADO despido, pues sin pertenecer a ningún sindicato me atreví a pronunciarme, el día de mi despido junto a otra amiga salí en televisión, pero luego fue peor porque me obligaron a bajarme del tren... me sentí como en tu poema porque lograron bajarme del tren en donde yo encontré no sólo mi vida sino estaba mi ideal.
Luego de cinco años de refugiarme con mi grupo de bohemios, leí a Ateo en esta página y me animaba el espíritu; luego apareciste tu Gastón y comprendí que debía levantarme y actuar... y ahora no sólo eso hago sino me niego a esperar el último tren a menos que me encuentre sentada dentro de él o conduciendo la locomotora con mis propias manos.
Te admiro, te respeto y te quiero.
Besos
es bueno dedicar un tiempo a pensar en todas aquellas personas que quedaron en la calle. te felicito!
realmente merecen tus palabras y no el olvido
muy sensible el poema amigo te felicito
Excelente, pringas!...hehehehe...
Me gustó un montón!...
Saludos!...=)
Gastón un clamor social que tiene tu esencia ya bien definida en estas cuestiones.
Me gusta como lo llevas, con una marcada presencia de estos versos que despiertan, ansias de una justicia social que se quedo adormecida.
Un abrazo compañero!!!!
Hoy he vuelto aquí
a la vía,
sobre ella me he
de echar,
hasta qué mi último
tren, por fin,
me venga a abrazar.
Me pregunto qué falta por decirte?
Creo que te he halagado de todas las maneras existentes y así y todo, todavía siento que no puedo expresar cuanto te admiro... .
Uno, dos, cinco, diez, mil abrazos mi amigo!
Caro
encarnas el hombre desempleado y su dolor de manera perfecta y dejas fluir el sentimiento a raudales, como la marcha de aquellos trenes que nunca cese la consiencia ...
besos !!!
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Interesante!!!!!!!!