Palabras Fecundas
mientras cumbres con picos rosados
se erizan ante el aliento invisible
donde mi vida se refugia
tibia y vana
la pluma inerte besa melancólica
la humedad del estero
se enreda la fricción a mi pecho de jamelgo
reparo la inocencia en cárcel de exabruptos
un gemido de ramas
contiguo al grito jadeante de la noche
y el glande de la vida
tácito
hundido
en el núcleo abrasador de la tierra
insiste
insiste
insiste
en la hendidura pueril de la Pacha
hasta que se produzca temblor
de hielo en la dermis cansina
una ráfaga de semillas
luego
el rumor
la soledad
la nada
tengo silencios en la mano
6 comentarios
Todo un coito metafórico. extraño, pero cautivador. Un saludo
En varias ocasiones he expresado que tu poesía es de las que toman lo que parece pequeño y práctico, eso que es capaz de doblar el sentir humano. Eres capaz de escribir de manera universal y, al menos yo, logro ver más allá de mi individualismo y con el agravante que tus versos hacen despertar grandes deseos de inventar bajo un signo humano y libre.
Esta poesía es hermosa y el remate del último verso con el logras dejar no sólo una fértil ráfaga de semillas sino un temblor en las justificaciones tontas que impongo a mi corazón.
GRANDE GRANDE
Échalos a volar, no los dejes en las manos que pueden llegar a pesar mucho y al principio son tan lindos los silencios...
Un abrazo
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Me gusto un abrazo