De Bandolera a Sombrerero (reedición)
Y los vampiros acechan fuera de la pantalla.
El TV cable anuncia noche de brujas
y el sombrerero sonríe en su mas sangrado labio.
Voy de bandolera, con mi disparo certero
a las idiosincrasias, a lo establecido
rasgando en el pliegue la tela del olvido.
No quiero el colaless rojo, ya no hay lujuria ni tormentos.
De bandolera, me pongo el negro, aun el blanco falta en su pureza.
Y los asesinos acechan, noche de brujas, con gringas endequias.
Y el sombrerero ríe al compás de las burlescas.
Zapatillas de equilibrista.
¿hasta cuando más dura el juego?.
Vuestro ardor es el deber La eternidad. Es la mar mezclada con el sol
La lejana eternidad, la búsqueda de la poesía.
De bandolera a sombrerero, aprendiendo de esta loca viva.
De sutilezas, de trascendencias, con sornas y badulaquerías.
El rojo se destiñe en el filo de esa sonrisa
y va cayendo una gota de ironía
que disimula la ternura, el clamor, la tendencia.
4 comentarios
Te acordàs? Asì empezò todo ¿no?
o al menos eso me parece... Lo cierto
es que sigamos de ruta y eso no tiene
precio, agradecido estoy. Saludos M.
DE BANDOLEROS 2011.
Publicado en Jan 17, 2011
Hay tedio y lo sé
cercano a tu ser
con locura y tiempo.
Hay tedio y lo sé
desmistificar lo escrito
es un buen síntoma
de seguir vivos...
Conciencia
e inconsciencia
es lo que soy.
Puro, duro, marginal
observador
observado
observante.
Mi única prioridad
es no depender
de prioridades.
Contradecirme
y contradecir
irreverentes
incoherencias.
Ya tiré los hilos
entre mercurio
y vos te has quitado la tanga.
Nos dejamos
como único ropaje el sombrero
solo por un rato
para después, entre besos, acribillarnos.
Porque ir de la mano juntos
no significa más que eso
entre dos viejos bandoleros.
Tarde o temprano
encontrarse
en el final descubierto
entre versos.
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Bonitas pabras
Un saludo
Antonio