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Mis Fantasmas

Tengo miedo a la oscuridad y ellos lo saben, no sé quienes sois ni por qué acudís a mí, solo sé que sabéis que os tengo miedo, me lo hacéis notar.
Ni si quiera sé cuando empezó todo esto, es algo de lo que jamás había hablado con nadie, algo que ha perturbado mi sueño durante años, he ido a psicólogos en busca de alguna enfermedad mental, incluso opté por un psiquiatra el cual me sacó Trastorno obsesivo compulsivo, pero que yo sepa, mi trastorno no te produce alucinaciones, al menos eso me dijo él.

-Creí estar como una cabra por eso pedí ayuda.-

Suelo asustar a las personas cuando trato de hablar de esto, se lo toman a broma, o simplemente me ignoran, no entienden que es algo que llevo conmigo o quizás es algo que me lleva consigo, ni si quiera yo lo entiendo qué carajo.

De pequeña jugaba a las muñecas con un niño y una niña.
Eran mis amigos, vivían en mi habitación pero nadie de mi familia los conocía, constantemente les hablaba de ellos a mis padres, pero no me hacían caso creían que quería llamar la atención.
Ellos estaban ahí, nunca decían nada pero me hacían compañía, hasta que llegaba la noche y venía mi madre a dormir conmigo, entonces desaparecían, los buscaba pero ya no estaban, duró poco tiempo, no volvieron a aparecer.

Creían que me lo había inventado, aún los recuerdo, pero no logro acordarme de sus caras.

-Opté por callar y no volver a hablar de ello.-

Al poco tiempo, mi tía le dio a mi madre dos muñecos, eran negritos un muñeco y una muñeca, con apariencia de niños de apenas dos años "Cachete y Cacheta" Les llamaban.
La muñeca me aterrorizaba, me sonreía, veía como le cambiaba la cara y a veces susurraba, incluso una vez empezó a escupirme bolas minúsculas de color naranja.

Eran como pequeñas bolas de fuego, no me hacía daño pero me asustaba.

-A veces no estaba en su lugar.-

Era horrible, aún la recuerdo y me dan escalofríos parecía la típica película de muñeco diabólico pero en mi vida, en mi realidad.

-Hice que mi madre se deshiciera de ellos.-

A medida que fui creciendo, empecé a observar otras cosas esas sí que a día de hoy aún no me han dejado en paz, están a diario conmigo, luces extrañas, parecidas a un flash, o como un farolillo que no se mueve a veces brumas muy densas, a veces no tan densas, tienen varios colores y varios efectos en mí,
Las no muy densas suelen ser de un color blanco, a penas me afectan solo me producen un escalofrío, pasan como si fueran el humo de un cigarrillo, o el vapor del agua muy caliente.
Luego están las grises esas son un poco más densas y a veces provocan que se me acelere el corazón junto con escalofríos
Y ahora vienen las peores. las negras.
Son muy densas, presionan, me ahogan a penas puedo respirar cuando hay alguna cerca, el corazón me late como una bomba a punto de estallar siento que quiere salir de mi pecho y empiezo a temblar, como si tuviera una crisis de ansiedad, me quedo petrificada y con las manos congeladas mientras siento como algo pesa encima de mí y quiere hundirme hacia abajo.
Me cabrean, pero no puedo plantarles cara.

Al tiempo cuando tenía unos 13-14 años empecé a ir con un grupo de amigos nos llamábamos los "Caza fantasmas" Nos dedicábamos a colarnos de noche en lugares abandonados, y grabábamos vídeos, psicofonías, la mayoría de veces yo tenía que marcharme porque todo lo que rodeaba el lugar me asustaba, me congelaba y no me dejaba respirar, yo veía quien había en aquel lugar, pero otra vez, nadie me creía.
Me enfadé y me retaron a jugar a la ouija, me dijeron el típico "No te atreves, no te atreves!" Yo no quería pero tenía que mantener mi compostura de chica dura a la que no le daba miedo nada y jugué.

-Entonces todo fue a peor.-

Empezamos a jugar sin tener ni la mínima idea de nada, eramos cinco, sentados en el suelo con posición de indio todos con el dedo en el vaso aun que no se movía, empezaron a decir "Hay alguien ahí?" Yo empecé a ponerme nerviosa, otra vez mi corazón quería salirse de mí pero esta vez fue algo mucho peor.
El frío se apoderó de mi cuerpo notaba mi cara rígida, no podía cerrar los ojos me quedé bloqueada, entonces un aura negra en forma de bola empezó a saltar sobre mí era muy grande botaba muy rápido como si quisiera aplastarme.

Me mareé.

Me pitaban los oídos y empecé a vomitar, sentía un frío horrible dentro de mí mis "amigos" Empezaron a reírse de mí, a llamarme loca, me marché llorando y cerré todo contacto con ellos, me encerré en casa hasta los 18 años por circunstancias que aquí no contaré una de ellas fue una depresión, dejé el instituto, estudiaba online, aun así las cosas raras no me dejaban en paz .

Aún no sé nada de ninguno de los "Caza fantasmas".

A día de hoy todavía me siguen pasando estas cosas, ahora mismo están aquí, alguna vez me han llegado a hablar y no me han dicho cosas precisamente bonitas. me atormentan. A veces cuando duermo me tiran de los pies juegan con mi pelo y me despiertan todas las noches a la misma hora. Es difícil vivir con ello pero se puede llevar, es extraño ni yo misma sé por qué me pasa, solo sé que se mueven mejor a oscuras y que si les plantas cara algunos pueden darte mucho miedo sobre todo las brumas negras.



Srtaswallow14 de enero de 2016

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3 Comentarios

  • Polaris

    Yo maté al alguien una vez, y se me aparece en sueños, le dispare con mi fusil cuando estaba en Bosnia, le destroce la frente y su ojo cayo al suelo, encima de una piedra, me miraba vigilante, a veces me despierto por las noches por ese ojo me mira, he aprendido a vivir con ello, no sé como,supongo que porque estoy en paz conmigo mismo, tal vez sea lo que te pase, tu corazón y tu alma tienen una contienda, acaba con ella, tal vez eso haga que desaparezca.

    Este es relato de la historia que viví cuando estuve destinado en Bosnia, tal vez si lo lees, me comprendas y tal vez pueda a ayudarte.

    http://tustextos.com/polaris/que-se-siente-al-matar-a-otro-hombre-que-se-siente-al-acabar-con-su-vida/


    Un abrazo.

    Pol.

    15/01/16 03:01

  • Superandoloimposible

    Hola. Me a llegado mucho tu relato. Nunca he vivido eso, es cierto que he vivido una etapa con una ligera depresión que me llevó a hacer algo que no es de "persona mentalmente sana", pero nada demasiado grave, salí de ello.

    Por eso tal vez no pueda darte un consejo, pero, al menos, quería darte mi apoyo y decirte que para lo que pueda hacer aquí estaré.

    Besos.

    15/01/16 11:01

  • Voltereta

    Creo que en realidad son nuestros fantasmas los que nos hacen como somos, no les temas pues ellos son los que en realidad dan sentido a ti vida y aunque no lo creas te protegen de todo mal.

    Tienes una escritura muy intensa que siempre consigue atraparme.

    Un saludo, a ti y a tus fantasmas.

    16/01/16 11:01

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