Era una tarde fría de junio en las afueras de la ciudad de Barranquilla y Pablo, como de costumbre,
escribía algunos versos. Se encontraba sentado en un taburete, en la choza de paja en la cual
residí...
6 de la tarde de un día cualquiera, cielo nublado, viento frío, el ir y venir de las olas,
algunos ladridos aislados de los perros que vigilan el campamento de los pescadores al costado de mi
casa, t...
Cuando el mundo revierte su egoísmo, lo sabroso florece
y se le dá oportunidades a la realidad para sacudir la arena de la playa corporal
y sucumbirnos a más no dar.
Me bajé en la acera y un fuego ...