Los tres chicos se encaminaron lentamente subiendo una empinada cuesta.
Tan lento era su andar que la gran mayoría de aldeanos les adelantaron y fueron desapareciendo tras
la cresta del volcán.
Lleg...
Llegó al pueblo.
A pesar de ser su última esperanza, la aldea estaba peor de lo que pensaba. Allí la furia del
volcán había dejado tan solo un par de casas en pie, el resto estaba en llamas o destrui...
Estaba oscuro.
Hasta que ella abrió los ojos.
Cuando se irguió, noto que su cabeza le daba vueltas y estaba sucia. Estaba lloviendo cenizas del
cielo. Tenía jirones en su sencilla túnica marrón y em...