TusTextos

El Misterio Del Espejo.

Abrí la puerta en medio del caos, los ruidos, las risas y las discusiones, desaparecieron en cuanto cruce el pasillo. Estaba entre la oscuridad completa, mirando todo del otro lado. estaba allí, observando y discutiendo con todo. cada recuerdo, cada lagrima y risa. “¿Por qué arrugaba la frente de aquella forma cuando me enojaba? ¿de esa manera frenética me tocaba el cabello cuando estaba nerviosa?” me reí de mi sorprendida y seguí observándome, observando todo de nuevo. mi vida , mis decisiones, los errores, todo era tan claro desde allí... allí, este lugar era tan oscuro. parecía una especie de pasillo, oscuro, silencioso, nadie a quien mirar, con quien hablar, ni recordar. “¿Como había ido a parar allí?” parpadee y la puerta comenzó a cerrarse, nunca pensé en detenerla. vi todo por última vez, el pecho me dolía, las lagrimas salían sin permiso y solo me deje llevar. “¿que mas podía hacer?” en cuanto todo oscureció, decidí cerrar los ojos y esperar algo que ni siquiera sabía si era malo o bueno, pero en fin. no podía hacer nada más que pensar porque estaba allí, porque había entrado allí. “¿Alguien me trajo? ¿fuiste tú o fui yo? ¿llegue porque si?”. los abri en cuanto recordé, una luz me cegó por completo y sentí que los ojos me quemaban !Aquella luz centellante me estaba matando! “¿qué diabl...? !MIERDA!” me apreté fuerte la cara con ambos manos , deseando que el dolor se fuera. que ya no quemara. sentía las retinas ardiendo, quemadas por completo.
No sabía cuanto tiempo había pasado llorando de dolor y gritando que parara, que la luz desapareciera y cuando lo hizo, ahora ya no había dolor, solo había luz. solo sol. un hermoso sol. los arboles formaban un circulo desde donde yo me encontraba, había violetas por todas partes, dientes de león y millones de flores que nunca creí que vería... “¿estoy muerta? ¿este es mi funeral? ¿donde están todos?” mire mi ropa y comprobé que tenia la misma ropa, todo estaba igual... “¿qué es eso?” un espejo del tamaño de una puerta fue lo que me llamo la atención a unos metros detrás de mi. camine mirando a los lados, no sabía porque estaba allí , ni lo que significaba. tal vez sea peligroso moverme.
-No lo hagas.
me paralice en cuanto reconocí tu voz. cerré los puños como acto reflejo, el pecho apretaba con fuerza, las lagrimas estaban obligadas a salir y el nudo me apretó con más fuerza la garganta “¿has sido tú verdad?” cerré los ojos por un segundo, controlándome y cuando los abrí, me gire. No soporte mirarte directo a los ojos, solo vi tus zapatillas blancas. “¿que era esto? ¿En qué tiempo estábamos? ¿qué diablos era todo esto?”
-Mírame.
Obedecí, solo me limite a sollozar y controlar mi cuerpo para no salir corriendo. en cuanto vi que tus pies se movieron, me aparte más lejos, no soportaba tenerte cerca. había escapado de allí por algo y ahora tu también estabas aquí.
-Debes volver.
“¿qué significaba eso?”
-¿PARA QUE?
el grito raspo mi garganta y me enfrente con tus ojos caramelos. tortura eterna, tu sonrisa se dibujo en mi mente, la recordé. “!Siempre la recordaba!” apreté los ojos intentando borrarla por completo y volví a mirar tus pies. intentaste acercarte una vez más pero no podía permitirlo “¿Qué diablos quieres? ¿No entiendes? !entiende que debes irte! !hazlo!” me grite a mi misma y caí en la cuenta de todo... era mi cabeza, nuevamente, estaba en medio del olvido, del recuerdo y la felicidad. no podía elegir, pero tenía que hacerlo. había escapado de la realidad solo para encontrarme a mi misma y olvidarte... tu presencia allí no era más que el recuerdo, el pasillo oscuro solo era el olvido y la luz centellante mi vida. esa vida, ese futuro que me obligaba a no ver. no podía, pero debía. debía trapazar ese espejo y volver a mi vida. tal vez esa sea la forma de olvidarte y seguir adelante.
-!Quédate!
sentí sus pasos acelerados detrás de mi y corrí mas rápido aun. tenía que llegar rápidamente, tenía que irme de una vez. llore y volví a recordarte, recordé todo de nuevo. “no puedo verte mas, no puedo quedarme más, debes irte y yo también...” el alma se me completo en cuanto toque el espejo, mis ojos quedaron cegados por una luz blanca o... no podía distinguir el color... cuando supe que desaparecería, volví a verte por última vez, estabas preocupado, lleno de pánico. debía irme, debía dejarte.
-!Ese no es el camino correcto!
Esas palabras estaban llenas de pánico, algo se alarmo dentro de mí, quise responder pero... sonreí.
Universo18 de julio de 2014

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