El Camino
Noche de claridad intermitente, árboles cuyas ramificaciones forman una suerte de espectros que acechan a una mente frágil y en descomposición. Esquinas jamás dobladas, que se alejan hacia un punto de fuga con sabor a desenlace. Sueños arrancados a golpe de realidad de una almohada que se vuelve áspera con cada nuevo calendario. Pasos afilados, sobre cristales de antiguos rascacielos, sangre que sigue un curso tan natural como la vida, hacia algún agujero que la engulla, hasta encontrar el descanso que la vuelva materia puramente física, sin emociones que filtrar, sin recuerdos incrustados en cada glóbulo rojo. Amaneceres a los que rugir en silencio, rayos de luz en los que ahogar las miradas, en los que desgastar las retinas, hasta el punto de hacerlas arder, de cerrar, aun sin quererlo, los ojos y comenzar a esbozar imágenes en ese negro infinito, en el que no hay límites, en el que cabe este desorden y todos los que estén por venir, los comprendidos en ese lapso de tiempo que va desde el comienzo, hasta el volver a empezar.
4 comentarios
Superandoloimposible
15/09/2014 · 21:37
He leído al menos tres veces tu texto y aún así me pierdo entre el enigma de tus palabras. Tienes el don de embellecer y disfrazar los mensajes, las reflexiones, y hacer que el saboree cada palabra. Se que todavía me queda mucho por aprender, y son textos como el tuyo los que me hacen darme cuenta de ello. Me gusta tu forma de escribid, un beso :')
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Escribes como los mismo ángeles, quedo estupefacto siempre que te leo, me molesta profundamente que no tengas más comentarios, creo que ere uno de los mejores escritores de esta pagina, pero eso a ti te da igual, supongo, tu escribes para ti, no te importa el mundo, más que lo necesario.
No dejes de escribir, eres adictivo, es un elogio, no suelo tener adicciones, ya no.
Un abrazo.
Pol.