GÉlido Blues
Agárrame de la sien
y piensa por mí en lo que no es,
lo que está por venir y no vendrá.
Suelta a los perros ávidos de sangre
cuando el sudor sea lujuria
de pieles muertas y exquisitas,
haz que el gélido blues
se funda con los preludios
de esta metrópoli cimentada
en farsas y billetes subsidiarios.
Sopórtame
si soy soportable;
revísteme con jarabe de incienso,
transmútame, instrúyeme
en el arte inicuo de acariciar
amaneceres de entusiasmo gélido
y vagabundeos erráticos.
y piensa por mí en lo que no es,
lo que está por venir y no vendrá.
Suelta a los perros ávidos de sangre
cuando el sudor sea lujuria
de pieles muertas y exquisitas,
haz que el gélido blues
se funda con los preludios
de esta metrópoli cimentada
en farsas y billetes subsidiarios.
Sopórtame
si soy soportable;
revísteme con jarabe de incienso,
transmútame, instrúyeme
en el arte inicuo de acariciar
amaneceres de entusiasmo gélido
y vagabundeos erráticos.
1 comentario
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Exquisito, es una de las palabras que podrían definir este poema.
Está plagado de imágenes tan hermosas como verdaderamente originales, de fuerza, de rabia controlada y profunda melancolía. Es el blues de la noche ahogada en whisky y en erráticas pasiones.
Un gustazo. Saludos.