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Sobre El Desamor, Volumen 6, Parte 1

Si bien, el volumen 4 es una Oda al amor y una exposición sobre este y lo complejo que es con todos los sentimientos que trae consigo en diferentes circunstancias...
Es como graba una película de una historia con dos protagonistas, necesitan tener una adversidad común y sus adversidades personales solucionarlas por sus cuentas, o con ayuda recíproca, con la misma intensidad de interés...
Interés, a sanar a la otra persona, y que la otra persona te sane a tí, solo así se crea un nosotros.
Porque eso es el amor, es el "nosotros" ni tú, ni yo, nosotros.
Pero las veces que ese nosotros no sale a flote, ya sea por egoísmo del uno o del otro... Llega el desamor.
Cuando esa flama capaz que hacer arder tu casa, tu ciudad, tu país, y tu mundo interior entero se sofoca... Se extingue con el frío choque de realidad... Y no queda más que los escombros quemados de los recuerdos buenos convertidos en ceniza. En nada.
Todo lo que tanto costó construir, simplemente ya no existe, ahora lo tienes que reconstruir solo, porque ella se llevó su mundo a otra parte.
Te das cuenta que su mundo no se ha destruido, solo eres un arquitecto que acaban de despedir, tu estás destrozado y hecho ceniza, ella está cómoda... Con otros arquitectos tal vez, pero no tendrá que esforzarse en reconstruir esa ciudad destruida ni en lo más mínimo.
Encima que te duele, tienes que reconstruirlo solo... Estar dolido, exhausto y cansado. Ese es el desamor.
Tiempos difíciles después del incendio. Me limitaré a hablar de los tiempos difíciles provocados por el desamor, las circunstancias personales son un factor destructivo o constructivo, si, pero me limitaré a hablar únicamente del desamor. Es cierto que puede dar la coincidencia que en momentos de desamor, conozcas a alguien que te ayude a reconstruirte y te de el lugar que te mereces, o que simplemente no tengas ni a tu familia y que tu entorno esté demasiado bien y ocupados con sus egoístas vidas para ayudarte... Esos son factores fundamentales, pero puesto que no conozco vuestras circunstancias, me limitaré a hablar del desamor. Y si bien es cierto que mis circunstancias son destructivas, pudieron haber sido mucho peores, o bien pudieron ser constructivas, por lo que no divagaré en las sorpresas y caprichos que tiene el destino.
Supongo que el amor es un incendio intencionado, apasionado, loco y dispuesto a arder para complacer. Es un "dejar de ser yo para unirme a tí en el fuego".
Es algo hermoso, pero cuando no es verdadero, ni claro, arde y mata... al fin y al cabo es fuego.
El desamor es el momento en el que la fiesta se acaba, cuando la ves que después de besarte y tontear contigo, con promesas de amor y placer, la vez tonteando contigo y simplemente te das cuenta que no eres importante, ni relevante.
Esa indiferencia te extingue por dentro... Te da frío, ese frío que hace que tu respiración se acelere, el aire sube de nariz y boca, para entrar a tus pulmones, y con la reacción térmica que sucede allí dentro, del fuego intenso apagándose violentamente, el aire asciende, se evapora dentro de ti, y el agua escapa por tus ojos.
En ese momento es cuando estás jodido de verdad.
No hay desamor si no hay amor. Y no hay amor si no hay lágrimas verdaderas de por medio.
Supongo que por eso, cada vez que pienso en ti y me acuerdo de esa sensación de "nosotros" que no era más que una distorsión suya de mi realidad, las lágrimas caen.
Estaba enamorado, y que bien que se sentía... Solo sientes el dolor cuando no te acostumbras a él, y por todos esos meses yo estaba sano... Ahora recuerdo lo que se siente estar dolido, ahora si me duele.
El desamor es ese enfriamiento del alma que desespera, porque no hay forma de volver a darle vida, de volver a calentarlo por otros métodos... Si con otras personas que aparezcan dispuestas a ayudarte a reconstruirte, incluso de satisfacerte, pero durante esa satisfacción sólo te acuerdas que estás frío.
Es lo peor, el famoso "un clavo saca a otro clavo" solo funciona cuando no estás enamorado del clavo. Y es lo que más me desespera para ser honestos, porque siempre he jugado con la regla del clavo, he jugado con personas después de que jugasen conmigo... No estoy orgulloso de ello, y lo he compensado con todo mi ser, he logrado redimirse en algunos casos, en otros no, pero es una medida para combatir contra el desamor, y es muy efectiva cuando no hubo amor.
Este caso es diferente, es el primero donde siento amor... Por eso supongo que por eso me duele y me desespera tanto, porque es literalmente una primera vez, y nadie sabe cómo enfrentar algo por primera vez.
Honestamente, he tenido muchos episodios de amor en mi vida, pero ninguno verdadero que haya ido más allá de los besos, el sexo, las fotos, los chupetones y las palabrerías poéticas que ni ellas entendían y por eso les fascinaba...
Este caso es totalmente nuevo y diferente, porque esto llego por mi parte a sentimientos... Porque ella de verdad entendía esa palabrería, porque el sexo era algo de lo que solo podíamos soñar, los besos llegaron tarde, las fotos eran lo suficientemente picantes para rozar el infierno, pero sin llegar al pecado, los chupetones solo eran deseos distantes y los sentimientos... Los malditos sentimientos llegaron, los míos se los dí, los suyos los creí tener. Al igual que la confianza. Solo que aquí la cosa se puso mala.
Porque ella y yo somos desconfiados del mundo, llenos de amor y ambiguamente de miedo también... En mí triunfó el amor después de una larga lucha interna, superé mis miedos y me desnudé espiritualmente, le enseñé quien/que soy más allá de esta máscara de latino germanofílico, revolucionario, egocéntrico y supersticioso con aspiraciones poéticas...
En ella el resultado fue diferente, venció el miedo, y el miedo es lo único que previene de amar, genera incertidumbre e inacción... Se acaba el "feedback"...
Imagínense 2 personas que se dan de comer, una le da de comer todo lo que tiene a la otra y la otra en un momento deja de dar de comer, simplemente come y come y come...
El otro se muere de hambre. No se acaba el amor, pero si la pasión y las ganas... El deseo se transforma de un deseo a experimentar a un deseo de volver al pasado... Una "nostalgia" y el amor empieza a morir cuando se levanta de la mesa y se va... A comer con otros o simplemente lejos de tí.
Creo que el mejor ejemplo de desamor es el del fuego que se apaga, el incendio que muere... El estar cansado y exhausto frente una reconstrucción, el sentirse solo contra el mundo, y el frío... Ese frío que te mata como no hagas nada.
Y sabes que estás de verdad jodido cuando sientes ese frío. Si no lo sientes, es que simplemente estás necesitado de afecto y amor, pero cuando lo sientes es porque nadie más puede calentarte... Es porque estás necesitado de ella o de él.
Amar es un salto de fé al vacío, requiere honestidad y sinceridad, porque es ir con los ojos vendados a caer a sus brazos y confiar en que esa persona no te soltará... Dependes de esa fé. Ese es el amor. Hablar de amor y evitar la "dependencia" es como hablar de café y evitar la cafeína.
Si se ama, se depende, en mayor o menor escala, pero se depende, es un acto de fé, de confianza... Y es lo más hermoso que puedes hacer, a pesar que si es incorrecto las consecuencias pueden arder como la lava.
Y en esos momentos donde ardas, donde llores por el desamor que te consuma, por la frustración de no confiar en ti antes que confiar en otra persona, de perder tanto el tiempo, o de no ser suficiente para esa persona... En esos momentos de dolor, cállate, fúmate un cigarrillo, mira al cielo y recuerda lo hermoso que se sentía amar...
Esa esperanza de algún día ser amado era lo más parecido al cielo....
Cuando el desamor ataca, no es "no pensando en ello" en que lo superas, ni buscando a otro clavo... Es mentalizandote del "porqué", de tus errores... Afrontando la dura realidad, abrazando el frío y acostumbrándote a él, porque mientras no encuentres otro sol... Otra "claridad" que ilumine tu oscuridad, solo te queda abrigarte.
Si algo te recuerda a ella, hazlo 1000 veces hasta que deje de hacerlo.
No hasta cansarse de ello, ojo, debes tener cuidado con eso, porque del amor al odio hay un paso muy corto... Ella dio ese paso, pero yo no lo pienso dar.
Aquí hay que valorar a la persona, quienes de verdad valen la pena son por quienes no hay que dar ese paso... Aunque no hayan hecho absolutamente nada para que no lo des, aunque ellas/ellos lo hayan dado, aunque te desprecien y te hayan tratado como mierda pura y te hayan quitado más de lo que te aportaron... Si tienes esperanza por esa persona, en lo más mínimo, no lo des...
Es cierto que yo he dado ese paso por un familiar, pero porque había perdido la esperanza, con ella no la pierdo ni la quiero perder, porque el destino me ha demostrado que es capaz de obrar en ella, en mí, y en esto... Y le tengo fe al destino que algún día ella superé ese miedo que tanto le impide amar... Conmigo no lo superará, yo soy una historia del pasado... Yo ya he muerto en su vida, pero la amo, y la quiero ver feliz, alguien más le dará esa felicidad y solo se la dará de forma funcional si ella pone de su parte.
Eso también es amar, contemplar de lejos... El amor no siempre es la historia de "te amo" "yo también", ese es el amor ideal, y lo ideal siempre choca con lo real. El amor también es un "te amo" al viento, para que el viento se lo digan a esta persona, que es feliz de lejos...
En este caso, el desamor es un poco más duro, porque no hay ceniza, no se ha construido nada, pero si hay un frío abrumador, y el soplo del viento que te deja sordo y te aturde... Y no te deja distraerte...
Si en un caso, la ceniza te asfixia, en el otro el viento te aturde.
Pero el resultado es el mismo, sufrimiento. El amor trae desamor, el amor trae sufrimiento, por eso es un acto de fe.
Porque quien ama es consciente que sufrirá, pero no le importa, porque es capaz de sacrificar su felicidad por la de la otra persona aunque sea unos instantes, si esta otra persona también ama, el amor se invierte en un "nosotros" y el sufrimiento, al repartirse por partes iguales, no es tan duro para los dos.
Pero cuando solo una persona ama, y la otra no, prepararte para amar de forma apasionada, y sufrir de forma degenerada. En la mayoría de casos te das cuenta que no te ama y prefieres no arriesgarte, pero en los casos donde vives engañado y te arriesgas con la esperanza de que será mutuo, amigo, duele. Créeme.
Pero, la senda del guerrero es solitaria, solo te queda reconstruirte...
¿Qué hacer después? Honestamente, no lo sé.
Porque, pensándolo bien, si hubiese sabido que las cosas hubiesen salido como salieron, no es que no las hubiese hecho, es que las hubiese hecho diferente. En sí, no me arrepiento de nada, solo me lamento que haya salido diferente, o que haya creído cosas diferentes...
Una parte de mí no para de pensar en ella, otra finge que no, otra se lamenta... Ninguna se arrepiente. Eso es amor...
¿Te hizo daño, y te trato como la mierda misma, y convierte tus miedos en realidades y pesadillas también? Si.
Pero la amé, y la amo... Recordar ese engaño suyo que me hace enamorarme más es algo... Hermoso. Tu te arrepientes de toda esta historia conmigo, pero Je ne regrette rien.
La paradoja de ¿Una triste realidad o una hermosa mentira? Es mejor combinarlas.
Es mejor vivir en esa triste realidad y recordar esa hermosa mentira, hasta lentamente dejar de acordarte de ello... Mientras cambias tu triste realidad y te olvides de la hermosa mentira.
Pero olvidarte de la totalidad de la hermosa mentira, si te olvidas que era hermosa, tomarás el paso de odiar (el cual no pienso tomar), pero si te olvidas que era una mentira, volverás a vivir engañado.
Andresmb07 de agosto de 2020

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