El Sacrificio
arropados con sus hilos.
Invisibles como esclavos
encadenados a su credo.
Fuerzas naturales
enjauladas por aristas
apuntando a un cielo
agonizante...,
imperialista.
Se inclina el hechizo
ante la presencia inmortal.
El de una serpiente
vigilante de lo suyo.
Emperatriz de secretos.
Lujuria analfabeta.
Guerreros ante soles
transmutando
corazones.
Y entre lúgubres brevajes,
sacrifican a estas pieles.
Seduciendo con su sangre
a un dios hambriento
de amores.
Por las lluvias,
por la caza,
por la vida... .
Qué mas da?
EntregarÃa mi alma,
sin dudarlo,
al desgarro de una daga
por ti... .
6 comentarios
Es la primera vez que te leo, me ha gustado tu creación
Posee una gran belleza tus versos
En el cielo, tormentosos pensamientos atados por la razón... en el infierno, el fuego de la pasión, reduciendo a cenizas la cordura.
Y en el centro, un despiadado dios , reinando en el purgatario... cielo, infierno, vida y muerte subyugados por el amor.
Sublime, una obra de arte, que más podrÃa decir.
Me lo llevo conmigo.
Saludos, Avelibre.
Avelibre, hermosa poesÃa. El paseo por tus textos ha sido enriquecedor, agradable... versos que invitan a continuar en tu espacio.
Un abrazo,
Me perdà entre tus comienzos, buscando el más temprano rayito de tu pluma, ese primer beso de buenos dÃas a la aurora, y en el crépusculo de tus dÃas, hallé un "milagro" que me llevó, directamente al sacrificio de una cruz... y ahora, me trae a este otro sacrificio.
Casà mÃstico tu primer son, un halo de trascendencia entre tus versos, y el sacrificio incruento de la lÃrica inclinándose a tu paso.
La fuerza imperativa de los dioses cólericos en sus reductos de poder, toda la lujurÃa (te robo esa expresión, por cotundente) de su embergadura y, desde su propia altura, la mirada esquiva y el olvido como únicos regalos al que, en su pequeñez, les profesa adoración y entrega su alma por complacerlos. Pobre loco que, de la iniquidad de los dioses, espera y ansÃa justicia. Unos dioses que lo aplastarÃa, que lo harán, cuando se aburran de su propia pequeñez... pero...
"Qué mas da?
EntregarÃa mi alma,
sin dudarlo,
al desgarro de una daga
por ti... ."
La daga, en sangres y en sacrificio de vida, se tiñe ante la entrega más altruista... el alma a cambio de una simple mirada.
Impresionante, Sin duda.
Me lo llevo.
Amelia
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Un poema condensador de vivencias y de anhelos, hermosa estructura conformando poesia con esencia y sentimiento, me ha gustado.
Te seguiré leyendo.
Un saludo.