Naceré Como Orquídea
entre las grietas de tu corteza.
Treparé por tu tronco
antes que puedas notarme.
Tu sangre será la savia
de mis raíces... .
Robaré tu oxigeno;
apoderándome de tu sol,
que será mi recorrido.
Floreceré
como orquídea en la jungla.
Succionando tus fuerzas
delicada e imperceptiblemente.
Única en mi especie.
Tesoro exótico.
Carnívora y mortal,
introduciré mi silueta
en tu espesura.
Seras único entre todos.
El elegido.
Permanecerás erguido
sobre el trópico.
La linea horizontal
que divide sur y norte
de nuestro universo.
Me camuflaré en la noche,
(evitando miradas).
Arrogante y decidida
uniré tu alma a la mía.
Y al amanecer...,
moriré
cayendo.
8 comentarios
Avelibre, cuando llega el elegido es ésta la única forma de cautivarlo con todo... cubrir todos los vacíos, tomar su savia con esencia pura extraída desde la profundidad de Andrea del Mar, único para mí como tan especial para él. Y al amanecer felíz moriré para renacer nuevamente en él.
Tremenda poesía!
Un beso
Imponente, entregada... así llegas a inundarlo todo, a vivr de ese tronco esplendoroso que te nutre y te sustenta
Una imagen preciosa, esa orquídea cautivadora que posee una fuerza exquisita. Me encanta además el recorrido que haces con su vida: crece, permanece y cae, como la vida misma...
un texto hermoso
un abrazote y un beso, Avelibre
Esplendorosa poesía que se abre cual vanidosa orquídea mostrando toda su belleza y sus encantos ocultos inmersos en la flor que vienen plenos de esencia de creación de nueva vida.
Orquídea y amor se dan la mano en un intenso nacimiento a la vida y al amor de la mano de un tronco del cual sacan toda su fortaleza.
Una hermosa poesía sin duda.
Un saludo Avelibre.
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!Qué preciosidad de poema, Avelibre!. Me lo llevo a favoritos.