Majtahul Alem
Túnica que envuelve un cuerpo flácido,
de colores vivos y resplandecientes.
-¡Majtahul Alem, Mirhadi!, susurra la brisa.
Majtahul Alem cantan los ruiseñores.
Su cuerpo levita sobre el mar ardiente,
percibe el olor a yodo, cada vez más intenso,
y ve a un niño jugar con las conchas:
-¡Majtahul Alem! -grita, y se desvanece.
Sobre los prados, atravesando setos,
Majtahul Alem camina sobre arcoiris,
su palabra, enseñanzas, reprensión, sus dedos,
sobre aquellos dedos se posa un ave del paraíso.
Esferas musicales emergen de sus labios,
la injusticia sucumbe ante su presencia.
-¡Majtahul Alem!, y su manto naranja.
de colores vivos y resplandecientes.
-¡Majtahul Alem, Mirhadi!, susurra la brisa.
Majtahul Alem cantan los ruiseñores.
Su cuerpo levita sobre el mar ardiente,
percibe el olor a yodo, cada vez más intenso,
y ve a un niño jugar con las conchas:
-¡Majtahul Alem! -grita, y se desvanece.
Sobre los prados, atravesando setos,
Majtahul Alem camina sobre arcoiris,
su palabra, enseñanzas, reprensión, sus dedos,
sobre aquellos dedos se posa un ave del paraíso.
Esferas musicales emergen de sus labios,
la injusticia sucumbe ante su presencia.
-¡Majtahul Alem!, y su manto naranja.
3 comentarios
Mejorana
14/12/2008 · 02:20
?Se puede uno retractar de lo dicho?
Dicen que rectificar es de sabios.
Mejorana
14/12/2008 · 02:21
Es muy bueno este poema Barandica. Todo ?l.
Qu? contenta estoy de que vuelvas a estar.
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Me gusta todo él menos el verso final.