Cartas de Amor
Pasé años escribiendo cartas de amor,
alimentando cuentos de hadas empañados de ignorancia.
Los hilos kármicos se extendían incesantes, sedientos,
elevando egos hasta límites insospechados.
La tinta de esas letras fue la excusa perfecta
para venderme una historia irreal.
Seguí ciega.
Sorda.
Muda.
Mi mente se nubló al escuchar esa frase
a la que todos nos aferramos,
aunque sea una vil mentira.
Pagué soberbia,
arrogancia,
indiferencias y egolatrías.
Un día rompí las cartas,
los cuentos de hadas
y las fantasías de princesas.
Hoy solo queda un camino
hacia una luz más brillante,
sincera
y llena de verdad.
alimentando cuentos de hadas empañados de ignorancia.
Los hilos kármicos se extendían incesantes, sedientos,
elevando egos hasta límites insospechados.
La tinta de esas letras fue la excusa perfecta
para venderme una historia irreal.
Seguí ciega.
Sorda.
Muda.
Mi mente se nubló al escuchar esa frase
a la que todos nos aferramos,
aunque sea una vil mentira.
Pagué soberbia,
arrogancia,
indiferencias y egolatrías.
Un día rompí las cartas,
los cuentos de hadas
y las fantasías de princesas.
Hoy solo queda un camino
hacia una luz más brillante,
sincera
y llena de verdad.
0 comentarios
Ingresá para dejar un comentario.
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en dejar uno.