El Puente
entre el negro y
el blanco. Un
puente de plata,
de oro y diamante,
que nos acerque en
las noches extrañas.
Tendamos un puente
entre hombres y mujeres;
entre pobres y ricos,
entre el quiéreme y el te quiero.
Un puente que cruce
de una a otra orilla,
que encienda en
nuestra alma las luces
y nos lleve al lugar
donde la luna brilla.
Hagamos un puente
de manos unidas,
de brazos tendidos
al aire y al viento,
al que sufre, al que
calla, al que se
duele, al que canta
y al que grita, solitario,
a la sombra un lamento.
17 comentarios
Beth, en verdad es un maravilloso deseo, tambien tengo ladrillos, pero algunos necesitaran ser de acero para batallar contra tanta ignonimia, beso grande.
Todos los puentes necesarios si es menester, buena tú fraterna prosa.
¡qué belleza!
estoy fascinada con la forma en que has creado este puente, siendo a la vez tú misma uno para que podamos llegar hasta tu noble corazón, gracias a este texto...
nos has unidos a nosotros mismos...
bellas tus palabras
un abrazo en forma de puente ;)
Los puentes unen y son lugares especiales para observar, al igual que nosotros tomamos en cuenta las relaciones que se puedan dar, días se alejan, alegrías, tristezas, sinsabores, felicidades... se comparten. Es hermoso lo que tu compartes pues impulsa al enlace de las manos sin permitir que se fugue el amor.
Encantada! lindos versos, fortaleces mi alma.
Un abrazo
Hagamos un puente Beth, donde todos estemos unidos.
Esperemos que no venga una bomba y lo destruya.
¿Cómo piensas que se ganan la vida los fabricantes de las bombas?
Es una gozada leerte.
que todo sea por la union
Me encantan los puentes que sirven para unir a corazones receptivos, deseosos de unirse.
Ese puente es el que has tendido tu aquí con tu corazón hecho letras. Donde tu luna brilla. Me lo llevo conmigo porque ha llegado a mi orilla, querida Beth.
Un abrazo, corazón.
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Beth:
Amiga de la mirada te ayudo a construir ese puente, ahora mismo te mando ladrillos de amor.
Sergio.