Me Acuso
y presiento que poco falta
para que la noche sea
eterna, tanto como lo
es tu mirada,
ahora puedo iniciar
ya la cuenta atrás
y hacer la lista
de todas mis faltas.
Me acuso de no ser valiente
y de alimentar una esperanza
a sabiendas de que no existe
motivo alguno que me aliente
a olvidar mi añoranza.
Me acuso de ser egoísta
y desear gozar de una vida
que el destino me ha prohibido
y no saber mantener
entre tú y yo la distancia.
Me acuso de impaciencia
y de no ser capaz
de dejar atrás mis sueños
y de irme sola a la
estación donde se mueren
todos los anhelos
8 comentarios
Es normal ansiar lo que más amamos, ¿no?
No es fácil apartarse sin mayor aliciente que la prudencia.
Yo te entiendo Beth-
Ahora bien... ¿Y si eso que anhelabas no encerraba ni tenía lo que buscabas?
Quizás fuese mejor empezar de cero ahora mismo sin involucrar a nadie en particular sino tan sólo a tí misma.
Gracias por escuchar y perdón si me he entrometido.
Me acuso de ser egoísta
y desear gozar de una vida
que el destino me ha prohibido
y no saber mantener
entre tú y yo la distancia.
Me acuso de impaciencia
y de no ser capaz
de dejar atrás mis sueños
y de irme sola a la
estación donde se mueren
todos los anhelos
Muy bello tu poema, y creeme me siento identificada con la parte que te he resaltado, es un enorme gusto para mi siempre visitarte, me siento muy a gusto en tu acogedora casita de letras, inspiracion cariño alma y amor, amiga.
Besos y abrazos cariñosos para ti.

Que poco te falta? Ay amiga, a veces es mejor contar sólo con el día que transcurre, el sábado falleció una amiga de cáncer en la faringe; después de tres años de lucha y dos recaídas. Hoy ando mal, a lo mejor no tanto como para despedirme, pero si como para querer vivir bien sólo por este día, mañana... quién podría saberlo.
Yo pido por tu salud y porque puedas disfrutar cada uno de los días que vengan, y claro por que ese ejercicio que haces de acusarte, te reditúe cien veces por uno las cosas que te falten.
Con todo mi cariño y mi amistad:
Jorge David.
Ingresá para dejar un comentario.
Precioso poema que permiteme te diga, no termino de creerme como propio... Egoista? No, no, no.
Besos
Antonio