Decisiones 20
Por lo menos cuando iba a comer con Laura veía en ella un interés, aunque fuese para regañarla por tener poco vocabulario o carecer de modales. Había momentos en que con gusto le hubiese contado cómo se sentía o cuánto lloraba por las noches antes de quedarse dormida. Pero había aprendido con mucho dolor que no se puede confiar en nadie, porque antes o después acaba traicionándote. Eso le había pasado con Iker, el chico con quien había estado durante el último año y que la había dejado tirada como se arroja a la papelera un pañuelo de papel después de usado. Cuando salió de su vida empezó a pensar en el suicidio. ¿Para qué quería vivir si no tenía por quien hacerlo? Lo único que la frenaba era el miedo y quizás una leve esperanza de que pudiese ocurrir un milagro y despertarse una mañana sintiendo que le importaba a alguien. Cuando era pequeña y vivía su abuela solía decirle que si se desea algo con mucha fuerza, acaba por cumplirse. La duda era que no sabía qué desear, si tener la valentía necesaria para quitarse la vida o que de repente apareciese una persona que la hiciese sentirse especial e importante. Pensó que ese alguien podría ser Iker, pero una vez más se equivocó. Y ya eran muchos errores en su corta vida, o eso pensaba ella.
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11 comentarios
Me gusta que empieces a meter el lado humano de Isabel hasta ahora parecía un gremlin, daba miedo mojarla y más aún darla de comer después de media noche. Pero ahora la empiezas a mostrar como un ser humano, con sus carencias y sus miedos.
Creo que Isabel va a aacabar dando mucho de si, parece un personaje, que se va a hacer querer con el tiempo
Un capítulo muy interesante.
Un saludo,Beth.
Si fueras experta serias aburrida...eso si ,igual prescindía del lorazepan.
Besos
En una ocasión tuvimos que ir a un curso(un experto de amplio currículum) sobre "como dar malas noticias". Yo, el segundo dia que preguntó si teníamos alguna duda ..Adelante,dijo él. Todo esto que cuenta se lo cree? Quedo frío y tras titubear dijo,hagame una pregunta seria...y no me calle..usted cree según la posición del cuerpo y el ángulo de.la mirada que decir a una persona que tiene cáncer lo va a encajar mejor? Si cree que sí me lo tiene demostrar in situ..mientras no lo haga así..no me lo creo..No hubo respuesta.
Lo maravilloso de la relación Laura-Isabel, es que a ambas (siendo tan distintas), las une la misma necesidad de amor.
Podrían complementarse muy bien en los siguientes capítulos. Mientras leía éste, imaginaba posibles tramas entre ellas.
Creo que con tu próxima entrega, he llegado a la útlima.
Me despediré en la siguiente.
Allá vamos!!
Isabel y Laura, dos personalidades distintas y sin embargo unidas por cierto sentido de la rebeldía.
Me gustan sus puntos de encuentro.
Un gran abrazo
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Beth, de nuevo introduces la voz narrativa en un personaje secundario,covirtiéndolo en protagonista, que es un recurso muy poco usado (los expertos dicen que despista al lector, pero en este caso yo lo encuentro perfecto)y que abre una nueva vía a este magnífico relato, que podría ser novela si sigue avanzando hacia el nudo y el desenlace.
Un abrazo
Carlos