Sagres Suena
tu nombre en la noche
y las estrellas saltan hacia
mi ventana dibujando tus manos
sobre mi cara; tu cabeza
reposando en mi almohada.
Suena Sagres en mis oídos y
su rumor me arranca el alma
y me nubla los sentidos.
Hoy no soy ni la mitad
de lo que he sido,
y titubeo anhelante en la bruma.
Y sin querer te busco en la playa,
y te huelo desde la distancia,
cuando muere la noche y asoma
la luz, allá en lontananza
11 comentarios
La música es a veces canalizador de nuestras carencias. La tristeza y la nostalgia son comparsas de una vida que se consume en el transcurrir de un tiempo que se extingue, sin apenas darnos cuenta, nacimos viejos y morimos con la mente puesta en volver a ser niños, para disfrutar de lo que somos capaces de ver cuando llegamos a la madurez.
Un poema tan sencillo como hermoso.
Un placer leerte.
Un beso, Beth.
Vuelvo a Sagres contigo... su sonido hoy te suma penas pero su belleza te tiene que hacer algún hermoso regalo...
Tristes letras Beth! pero preciosas!
Un abrazo
Ser titubeo anhelante en la bruma ...
La vida tiene esas dudas, esos claroscuros, a veces más oscuridad que claridad ...como en una bruma, donde apenas se divisa un cruce de caminos, otros senderos por recorrer, y nos sigue llamando el paisaje conocido.
Sencillez e intensidad de un sentimiento hermosamente humano, Beth.
Un gran abrazo, corazón.
Beth:
Amita, realmente bello. El recuerdo siempre quedara, nadie nos lo puede arrebatar.
Un gusto enorme leerte.
Sergei.
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Tal cual es el recuerdo; este se evapora deliciosamente y se condensa en la memoria. Una vez que ha arribado a su destino traspone cristales, y si dóciles nos conducimos, quizá, nos revele nuestro andar y nuestro verdadero anhelo.
Un Saludo beth.