Duele Saber que No Aprendimos a Pensar
Duele saber que no aprendimos a pensar
y que muchas veces solo atinamos a rezar,
duele saber que aún no aprendimos a amar
porque todo lo que hacemos es odiar.
Duele ver que ya ni queremos soñar
y que el rencor no lo sabemos olvidar.
Duele ver que no sabemos perdonar ni dialogar
y que por ese veneno en nuestras venas muchos quedan sin hogar.
Cuantos niños jamás podrán creer,
y cuantos otros ni comida, familia y educación podrán tener,
pasaran toda la vida condenados a temer,
a escapar de la guerra y la hambruna y sufrir;
Ver sangre derramada ,sus casas derrumbadas, llorar
y no entender que hicieron mal, para en una pesadilla tener que vivir.
Duele saber que no aprendimos a pensar
duele la indiferencia ,duele la soberbia ,
y duele tener que gritar para atravesar el silencio.
Escucho un tambor redoblar,
trato que de mis ojos desaparezca el dolor,
mientras busco por ahí un destello de amor.
Y me siento un extraño sin destino, ni lugar,
tan vacío que ni un paso puedo dar,
contando todo lo que es el mito del éxito
y viendo que solo es una mentira vacía,
que demuestra que jamás o siempre
el ego nos jugó en contra.
Me confieso aterrado
por lo que dejo atrás,
una historia de ficción ,
una oscura realidad.
Duele saber que no aprendimos a pensar
y que muchas veces solo atinamos a rezar.
Duele saber que aún no aprendimos a amar
porque todo lo que hacemos es odiar.
Duele ver que ya ni queremos soñar
y que el rencor no lo sabemos olvidar.
y que muchas veces solo atinamos a rezar,
duele saber que aún no aprendimos a amar
porque todo lo que hacemos es odiar.
Duele ver que ya ni queremos soñar
y que el rencor no lo sabemos olvidar.
Duele ver que no sabemos perdonar ni dialogar
y que por ese veneno en nuestras venas muchos quedan sin hogar.
Cuantos niños jamás podrán creer,
y cuantos otros ni comida, familia y educación podrán tener,
pasaran toda la vida condenados a temer,
a escapar de la guerra y la hambruna y sufrir;
Ver sangre derramada ,sus casas derrumbadas, llorar
y no entender que hicieron mal, para en una pesadilla tener que vivir.
Duele saber que no aprendimos a pensar
duele la indiferencia ,duele la soberbia ,
y duele tener que gritar para atravesar el silencio.
Escucho un tambor redoblar,
trato que de mis ojos desaparezca el dolor,
mientras busco por ahí un destello de amor.
Y me siento un extraño sin destino, ni lugar,
tan vacío que ni un paso puedo dar,
contando todo lo que es el mito del éxito
y viendo que solo es una mentira vacía,
que demuestra que jamás o siempre
el ego nos jugó en contra.
Me confieso aterrado
por lo que dejo atrás,
una historia de ficción ,
una oscura realidad.
Duele saber que no aprendimos a pensar
y que muchas veces solo atinamos a rezar.
Duele saber que aún no aprendimos a amar
porque todo lo que hacemos es odiar.
Duele ver que ya ni queremos soñar
y que el rencor no lo sabemos olvidar.
Este texto fue recomendado por
6 comentarios
Janet
10/11/2017 · 16:37
Un tema que deja ver ese dolor que se siente cuando se tiende a banalizar todo lo que pasa en el mundo y se vende un mundo de fantasias.
Un gusto leerte Dario
Mejorana
10/11/2017 · 18:39
Gracias, Darío, ya sé lo que pretendes explicar con tu entrada, cómo no saberlo si está llena de verdades. Es que la vida es así, nosotros somos así, porque buscando el bien muchas veces nos equivocamos.
Recuerdo cuando publicaste el otro libro, y si vuelves a repetir es porque la cosa no te fue mal, por lo cual te felicito y me sentiré encantada de que vuelvas a publicar con éxito, y si puedo conseguir tu libro, mucho mejor.
Un abrazo.
Ingresá para dejar un comentario.
No te culpabilices tanto Darío.
La vida es un misterio y caminamos a tientas a través de ella sin saber cuando hemos acertado y cuando no.
Me ha alegrado mucho encontrarte por aquí. ¿Ves? No me lo esperaba.
Un abrazo.
¿Me odias?
Yo a ti no. Nunca.