Creyendo que Esa Chica la Cual Desde Aquí Veo Eres Tú.
Estarás en algún lugar, tal vez sentada en un café.
En donde sobre una solitaria mesa escribas un poema…
Mientras pensativamente sorbas un capuccino.
Y tu mirada estará perdida en el vaivén de la gente.
Buscando palabras que ahoguen las que aún quedan.
Tratando de escucharlas al oír tú silencio…
Cerrarás por momentos tus ojos, mientras dejas caer el lápiz sobre el papel.
Yo, te estaré viendo al otro lado de la acera, tomándome un café…
Ya no encuentro palabras que terminen éste poema, seguiré esperando a que
me las diga el silencio, y creyendo que esa chica la cual desde aquí veo… eres tú.
En donde sobre una solitaria mesa escribas un poema…
Mientras pensativamente sorbas un capuccino.
Y tu mirada estará perdida en el vaivén de la gente.
Buscando palabras que ahoguen las que aún quedan.
Tratando de escucharlas al oír tú silencio…
Cerrarás por momentos tus ojos, mientras dejas caer el lápiz sobre el papel.
Yo, te estaré viendo al otro lado de la acera, tomándome un café…
Ya no encuentro palabras que terminen éste poema, seguiré esperando a que
me las diga el silencio, y creyendo que esa chica la cual desde aquí veo… eres tú.
7 comentarios
Alatiel1
15/06/2012 · 23:49
El amor alimenta nuestras fantasías y nuestras fantasías se basan en el. Saludos.
Creatividad
16/06/2012 · 05:22
Muy buen poema. Muchos vivimos esas experiencias. Saludos
Libelle
16/06/2012 · 06:24
Muy póetico y evocador me gusto mucho saludos
Asun
16/06/2012 · 12:36
Que bonito. Me ha gustado, porque a veces estoy, como tu dices escribiendo, en el metro, en un banco de un parque, o mientras cambia el semáforo. Y me he reflejado en esa chica del café que describes en tu pequeño relato.
Saludos.
Lumino
16/06/2012 · 13:00
Buena inspiración y buen motivo para inspirarse. Un saludo
Gabrielma
16/06/2012 · 22:17
Bonito escrito, estructura diferente, con buenas sensaciones.
Un abrazo.
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Quién más sabio que Gustavo Becker
Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
No es a ti, no.
Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
puedo brindarte dichas sin fin.
Yo de ternura guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
No, no es a ti.
Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz.
Soy incorpórea, soy intangible,
no puedo amarte.
¡Oh ven, ven tú!
Llegará y SERÁN
QUE LIIINDO ESCRIBES