Enamoramientos Fugaces
A veces me enamoro
de pequeñas sutilezas pasajeras.
Ahora, por ejemplo, me enamora esta hora
las siete de la tarde, de esta tarde de primavera.
Y me enamora un pájaro
que no quiso surcar el cielo, pero pudo hacerlo.
Y se queda en el nido,
con sus pichones, ignorando que pienso en ellos.
Y otras tantas veces,
fragilidad humana,
olvido mis amados, y los pierdo, acaso para siempre.
Y me vuelvo a quedar solitario
con mi amor vacío, y con una alegría honda, que aun no entiendo.
de pequeñas sutilezas pasajeras.
Ahora, por ejemplo, me enamora esta hora
las siete de la tarde, de esta tarde de primavera.
Y me enamora un pájaro
que no quiso surcar el cielo, pero pudo hacerlo.
Y se queda en el nido,
con sus pichones, ignorando que pienso en ellos.
Y otras tantas veces,
fragilidad humana,
olvido mis amados, y los pierdo, acaso para siempre.
Y me vuelvo a quedar solitario
con mi amor vacío, y con una alegría honda, que aun no entiendo.
7 comentarios
Leonora
10/10/2014 · 22:10
Buen texto!!
Un saludo
Polaris
11/10/2014 · 19:28
Coincido con Pep, la vida en el fondo es así, necesitamos conocer el vacío para poderlo llenar.
Bello poema, que deja poso a quien lo lee, te felicito.
Un abrazo desde España para ti y para toda Argentina.
Pol.
Luia
12/10/2014 · 22:18
Alguien dijo que no pretendamos entenderlo todo. En tanto, respiremos lo que se nos ofrece, en sus "pequeñas sutilezas pasajeras"
Abrazo grande
Lu
Ingresá para dejar un comentario.
A veces, tan solo nos quedamos vacíos, para poder volver a vivir
enamoramientos fugaces, intensos y verdaderos. Y esa verdad nos hace sentir la alegría de la espera.
Muy bien contado, a mí me ocurre a menudo, aunque en algún caso, con la persona adecuada, deberíamos ser capaces de convertir esa fugacidad en eternidad.
Un saludo,
Pep