TusTextos

Justo al Levantarme

Todo instante tiene algo engañoso. Consciente, como los paragüeros de sus horribles restos de tela mojada, nos mantenemos atentos al paso del siguiente instante. Sucumbimos todos y lo sabemos. Hay poetas que agotan sus palabras entre el diccionario y su prospecto de biodramina. No, no entraré en discusión. Hagamos lo que hagamos tiene valor y sentido. Un lema excelente para entrar en la marina y enfatizar con el gorrito de plato esa hipocresía infantil del servicio a la guerra. Dame un segundo y me lo comeré. Quizá tu segundo fuera necesario para que tu ADN generara esos textos de vendedor de limones a la orilla de un río cuajado de botes de plástico. Valórate cada día, o crea un valor, o revaloriza tu karaoke donde emigras al Japón imitando a Koko La Pija. ¡Me aburro de escribir! Este secreto me costará la fama, el prestigio ese ser señalado como el gana pan más gran de los héroes del silencio. Y tú lo sabes. No me basta deshacerme como la baba de cracol entre verso y requiebro, porque llego al final y se me pegan las suelas. Lo cristalino tiene un problema: dejas huellas por todas partes y no puedes cometer un crimen. Sólo nos queda un banco en ParíS, y creo que está en recesión.
Levanto mi copa por quienes jamás han escrito un texto. El premio consistirá en un viaje a lomos de ballena o sacarle brillo a los zapatos del obispo de Roma. ¡Es la humillación delirante lo que se nos pide! Alguien me dijo en un café que no sabía cuándo morirse. Me resulto gracioso y le sugerí que cerca de una funeraria: evitemos problemas familiares y traslados con vecinos mintiendo en cada escalón. ¡Ah, irónicamente mi gato me ha devorado los calcetines! Extraordinarios seres hijos del antiguo Egipto. Creo que mi próxima misión será dejar mis huellas sobre el pasillo dela fama de cualquier barrio, de una playa, de un estanque...porque si algo llama a mi puerta son los días de impermanencia. Serge...jamás haría daño a ningún gato.
Buenas noches a todos y en especial al vendedor de limones que se sienta al amanecer junto a un río cujado de botellas de plástico.
Grekosay11 de noviembre de 2011

3 Comentarios

  • Macabru

    Justo al acostarme he leído tu prosa, menos fácil claro, es difícil diluir la ironía..

    yo entiendo de pocas letras, lo mío son los números, pero éstas tuyas son grandes.

    Maca

    12/11/11 01:11

  • Indigo

    Menudo chaparrón soltaste al vendedor de limones no más levantarte. Mañana, siendo algo indulgente, le darás azúcar y agua para que al menos se eleve haciendo limonada jaja.
    Sagaz en todo sentido tu escrito. Saludos amigo Greko.

    12/11/11 04:11

  • Alatiel1

    Bien escrito lo he entendido pero a pesar de todo mi ADN me pide seguir segregando textos de vendedor de limones ahora mismo. Saludos.

    12/11/11 06:11

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