Estoy En Terapia
Por lo cual recurrí a la consulta de un Psicoterapeuta. Luego de mi segunda sesión descubrí lo fantástico que pueden resultar estos personajes para cualquier mujer, (son especimenes realmente dignos de Ripley) te entienden y te comprenden como nadie.
Poseen una paciencia de santo, te escuchan todas las tonteras imaginables (...y también de las otras...) . Tomando nota de ello, con tal seriedad (como si de lo que tú digas, dependiera la supervivencia de todo nuestro planeta)
Si te enojas sin ninguna razón ¡¡ no te discuten!! ¡¡Jamás!! ¡¡Por el contrario!! comparten tu rabia, (...y encima la justifican...¿?)
Ahhhhhh y todo lo malo que has hecho en tu vida ¡¡olvídate!! ( Tu no eres la culpable) es el entorno, son los genes, los traumas de la infancia, tu formación, cualquier cosa (hasta el chapulín colorado... menos tú)
Tema aparte es cuando te invita acostarte (...en el diván...por supuesto) ¡cosa extraña para mi! es el primer hombre que me formula tal invitación en singular.
Pero como nada es tan perfecto y todo tiene un costo ($$$ y vaya que costos $$$) estoy seriamente pensando en vender hasta mi querido rododendro (léase mi primera historia) para seguir con mis terapias.
10 comentarios
P. D. aclaratoria: No quiero decir que es malo, eh?
Segui con la terapia que valen varios rododendros, y encima la autoestima se va para arriba!!! un beso
Imar, una preguntita: ¿Es ficción o realidad? ¿Tengo que opinar del texto o darte ánimos? Si es así, ¡fuerza amiga, que de todas se sale! ¡Y siga escribiendo y haciéndonos reír con sus tragedias cotidianas! Jeje
En cuanto terminas de vender el rododentro para pagarle psico, se te van los males como por arte de magia, y te pones a plantar más rododendros
Tener que vender el rododendro, es la terapia más eficaz.
Vero, pruébalo y verás
Felicitaciones Imar.
Me gustó.
Saludetes y pasate por algún textillo mío.
Suerte!
Me imagino que el amado rododendro estará más que feliz de ayudar con tu recuperación. Asi que adelante...
espero lo que sigue... porque sigue la historia no? :)
Saludos!!
He visitado varias veces el divàn (aunque no era un divàn sino un sillòn grandote con apoya cabezas y el idiota de lentecitos y barba sentado frente a mì) por lo que esa descripciòn tuya me trae recuerdos y ademàs me parece plenamente lograda. ¿Què còmo hacen para escuchar tantas cosas y a tantas personas? Fàcil: no piensan en uno como en un ser humano. Uno sòlo es el paciente que por algo rima con cliente. Espero que siga. Besos.
Me imagino que ya estarás curada, te estoy esperando Imar.
IIImaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrr Dóóóóóónnnnnde te has metiiiiidooooo, necesito tu preseeeeennnnnnciaaaa.
Un besote
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JAJAJA. Está bueno, pero no supera a los anteriores. No me hizo reír, sólo me sacó alguna que otra sonrisa.
Un beso.