Guerra y Mar.
El sol clava sus rayos en la espuma. El cielo arropa con sus nubes al mar, ya muerto. Las rocas mantienen alta su defensa ante los inagotables ataques del aire y de la marea. El perpetuo oleaje, decidido a derribar las murallas de arena, granito a granito. Mientras, la sal y el salitre mantienen una tregua en mis labios y mi piel. Ah, y los sonidos, viejos estrategas, como saben crear la ilusión de victoria con sus gaviotas, sus olas, su viento y su silencio. Maldita sea, creo que he muerto.
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5 comentarios
Luia
14/04/2018 · 19:13
Estupendamente representado y expresado. Te felicito.
Saludos
Lu
Diegozami
14/04/2018 · 21:20
Un final, muy inesperado.
Me gusto.
Saludos.
Remi
21/04/2018 · 08:53
Me encanta como lo has escrito, un texto abierto a la imaginación.
Un saludo.
Paulitinamente
12/05/2018 · 09:27
Me gustó haberte descubierto !!
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Trepidante y efímera humanización de los elementos.
Un saludo.