DÍas de Escuela
Temblamos con solo escuchar sus pasos acercándose por el pasillo. Encerrados en el aula, sentados en absoluto silencio, esperamos hasta oír el chirrido de la puerta al abrirse. Cuando su rostro se asoma con esa mirada que parece trepanarte el cráneo, nuestros temblores se agudizan. Nos observa y sonríe de manera simiesca mientras se acomoda. Abre el cajón de su mesa, introduce la mano y, armado ya con la vara de avellano, la posa lentamente sobre el tablero de madera antigua. Un ruido de pequeñas gargantas tragando saliva pone de manifiesto que la tortura diaria comienza de nuevo.
Este texto fue recomendado por
4 comentarios
Clopezn
25/04/2019 · 15:09
Nos has trasladado sin esfuerzo a otro tiempo lejano impensable hoy día, que arrastra otros muchos recuerdos de la mano. Gran microrrelato. Un saludo cordial.
Regina
25/04/2019 · 21:51
Menos mal, que eso ya no pasa, pero a bién seguro que pasan otras cosas y peores. Buen texto, hace reflexionar, sobre todo lo que ha cambiado la sociedad.
Saludos muy cordiales Jucapega1963.
Ingresá para dejar un comentario.
Que bien escrito está! Como si lo estuviéramos viendo.