En mi Cuaderno, Eras El Rey
"La historia nos relata el viaje de Juancito Viajero"
Juancito Viajero era un niño prodigio. Juancito Viajero, respiró dos veces al salir de su vientre materno y miró a los ojos del doctor.
_ Debería decirte una frase que destrone todos tus conceptos, pero estoy teniendo un viaje agotador, y no puedo hilar mis pensamientos.
Dijo, sabiamente.
El Doctor, palmeó su dignidad.
Juancito Viajero estiró las piernas al salir de la sala de partos.
Fué él quien puso la primer flor en el jardín de niñas. Así es, la puso. Abrió sus pétalos, suavemente, con sus dedos; sintió el polen en la yema de sus dedos, y se los llevó a la lengua.
Saboreó cada gota de su cuerpo, separando los pistilos, bajó hasta los filamentos, penetrando, penetrando, sin haber pedido permiso.
Juancito Viajero, la fecundó. A la flor, digo.
Juancito Viajero aprendió a hablar cinco idiomas después de "GU-GU" y "DA-DA". Escribió poesías, con la sangre de su placenta. Narró novelas con sus llantos. Juancito dió cátedra el primer día de escuela, y fue televisado. Mundialmente.
Juancito tomó conciencia un día, de que sus logros eran natos. Comprendió que no había significado ningún esfuerzo, por lo tanto, no le valía nada.
Desalentado, se quitó la vida, con un chupete envenenado.
Juancito Viajero era un niño prodigio. Juancito Viajero, respiró dos veces al salir de su vientre materno y miró a los ojos del doctor.
_ Debería decirte una frase que destrone todos tus conceptos, pero estoy teniendo un viaje agotador, y no puedo hilar mis pensamientos.
Dijo, sabiamente.
El Doctor, palmeó su dignidad.
Juancito Viajero estiró las piernas al salir de la sala de partos.
Fué él quien puso la primer flor en el jardín de niñas. Así es, la puso. Abrió sus pétalos, suavemente, con sus dedos; sintió el polen en la yema de sus dedos, y se los llevó a la lengua.
Saboreó cada gota de su cuerpo, separando los pistilos, bajó hasta los filamentos, penetrando, penetrando, sin haber pedido permiso.
Juancito Viajero, la fecundó. A la flor, digo.
Juancito Viajero aprendió a hablar cinco idiomas después de "GU-GU" y "DA-DA". Escribió poesías, con la sangre de su placenta. Narró novelas con sus llantos. Juancito dió cátedra el primer día de escuela, y fue televisado. Mundialmente.
Juancito tomó conciencia un día, de que sus logros eran natos. Comprendió que no había significado ningún esfuerzo, por lo tanto, no le valía nada.
Desalentado, se quitó la vida, con un chupete envenenado.
10 comentarios
Stochastic
19/02/2009 · 22:28
Me arranc? un sonrisa, y eso es buena cosa.
Me gust?.
Un abrazo Leelu!
Elhistoriador
20/02/2009 · 00:49
Escribi? poes?as, con la sangre de su placenta. Narr? novelas con sus llantos. que buena frase, una ves mas magn?nimo Leelu.
Mejorana
20/02/2009 · 12:40
Leelu, no puedo estar sin ti.
Aroint
20/02/2009 · 14:44
Genial relato Leelu... ingenioso, ir?nico y con un final divertido e inesperado.
Me ha encantado amigo.
Un saludo.
Danae
21/02/2009 · 22:33
Vaya, un relato genial, Leelu. Me ha encantado. Sin desperdicio. Me lo agrego sin dudarlo. Saludos!!!
Danae
21/02/2009 · 22:57
jajajaja ... La suerte del principiante, como suele decirse ... Un mate me vendr?a bien, gracias ... Salud, Leelu, aunque sea brindando con mate!!!
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Me has conmovido profundamente Leelu.
Eres genial.
Es un relato digno de un premio extraordinario de relatos cortos.
Me lo agrego a mis favoritos y a mi archivo personal.
El relato de Juancito Viajero