Devenires
en sus miles de comienzos,
nacen de una nada y con un todo
que se mueren
siempre en el mismo polvo
después de un tiempo.
17 comentarios
Un poema de devenir cíclico que dice mucho en su brevedad.
Encantada de leerlo.
Un abrazo grade para ti!!!
Me gusta mucho lo que escribes. Saludos y espero seguirte leyendo.
corto pero denso.
me gustan tus palabras, siempre dan en que pensar. sigo ley´´endote.
¡¡Ole!! como incondicional fan del poema breve e intenso, me quedo aquí, aplaudiendo.
saludos
Antonio
Breve y para mí, lleno de belleza esos límites imprecisos del tiempo que nos dejan sin nada.
Sandor
Tus palabras me recuerdan a mi gran mal, a un gran mal generacional creo, que es la persistencia en diferentes mundos por ser inconstantes.
Corto y conciso, me encanto.
La sencillez del poema y su profundidad ,han conseguido cautivarme desde el principio hasta el final. El tiempo se agota minuto a minuto, el presente sólo lo vivimos un instante, pues en un segundo se convierte en pasado. No me gusta sumergirme en el pasado ni en el futuro, sin embargo el presente es como fina arena, que se nos cae de las manos.
Un estupendo poema.
Un saludo.
Jaja, ¡excelente! En algún momento tenía que leer algo así. Me sentí identificado al 100%. Gracias por compartirlo.
Re-leyéndote.
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Devenires cotidianos con sus altibajos y deseos inconclusos perdidos en el quehacer diario.
Bienvenida Luia, adelante!