Adios, Mundo Cruel
que lo heredé de él:
de un corredor de curvas peligrosas,
de un funambulista con artrosis en las rodillas,
de un ancestro que quizás
se dejó morir sin hacer nada;
o peor, dejó que le murieran
hasta que llegó su turno.
Pero soy un preso de confianza
en la cárcel de la vida;
un jugador en la ruleta rusa de la fortuna.
En un segundo llano
las centésimas son esdrújulas.
La pistola en la sien,
el dedo en el gatillo,
la fuerza justa,
sin seguridad, el seguro.
Esdrújulas centésimas y...
el martillo golpea la bala.
La ignición, que parece instantánea,
separa al casquillo del proyectil.
Este inicia su carrera espiral
por el túnel metálico.
Segundos llanos,
centésima esdrújula
y final agudo;
que primero rasga el cuero,
luego trepana el temporal,
liquidando a las neuronas que llevaban
el sonido tronante al cerebro.
(El suicida es el último en escuchar el disparo)
Un leve escalofrío al imaginarlo.
Soplo la punta del esdrújulo índice
y escribo sobre un papel:
"Cuando leáis esto, estaré muerto"
Este texto fue recomendado por
8 comentarios
Me crujen las sienes, Lumino. Parece que me estoy pegando un tiro. Y eres tu el que se pegaba el tiro.
Menos mal que después de leerlo he visto tu comentario, y estabas ahí.
Un abrazo y feliz Navidad.
Acabo de leer tu comentario, Lumino de mi vida, y éste no parece ficción.
Quiero sufrir contigo y llevar tu dolor pegado en mi.
Otro abrazo.
Quiero sufrir por ti.
Segundos llanos,
centésima esdrújula
y final agudo;
Sublime. Un beso.
Lo importante es la vida y la vitalidad, Lumino. A más vida mejor se superan las experiencias dolorosas.
Por eso te creo.
La felicidad es una promesa de vida.
Un abrazo.
El suicida es el último en escuchar el disparo ...
Uy, que tu texto me hace hacerme preguntas muy macabras, como por ejemplo: Será que a la hora de la muerte seamos los últimos en enterarnos que estamos muertos? Si es que ya es posible enterarse de algo ...
Bueno, me alegro que este texto sea solo un ejercicio literario. Muy logrado, por cierto.
Un abrazo grande
Ingresá para dejar un comentario.
Extremecedor, nunca había imaginado que leería algo así de ti. Me ha impactado, tal vez porque detrás de las letras se esconde un dolor profundo que me es familiar.
Me lo llevo conmigo.
Felices fiestas amigo, te lo deseo de corazón.
Pol.