Vía Láctea, a Las 3 de la Madrugada!!
Y de entre mis labios, se escurrieron miles de colores fluorescentes, que dieron a dar con tu cara; mis dedos convertidos en finas tizas dibujaron en medio de tus lunares un sinfín de palabras que sólo mi cerebro conocía. Tú seguías dormida, tu respiración me lo dio a entender.
Sonreí, sonreí como un tonto, sonreí como quien guarda un secreto entre sábanas, entre pensamientos, entre dientes, entre labios a medio cerrar.
Y a tu oído llegaron suspiros entremezclados con gemidos dulces que chorreaban litros de miel y que corrían entre tu lóbulo auditivo. De mis miradas salieron disparadas directamente a tu piel, cuatro flechas encendidas en un incandescente afecto que explotaron al entrar en contacto con tu epidermis.
Esta noche, en el rincón podía observar como mi alma veía tu cuerpo inerte, tu nariz con sus movimientos respiratorios lentos. Mi cuerpo en secreto estuvo sobre el tuyo, y jugueteó con tus pestañas, bebí la gota que se desprendía de tu nuca con mis labios abiertos. Y en un movimiento lento y certero, fui deslizándome suavemente entre tus sábanas, creé estrellas adosadas a la tela, creé galaxias con mis pensamientos, excavé caricias entre la goma espuma del colchón, mordí sonrisas que lograron escaparse por sí solas de entre tus dedos dormidos.
Reí, reí en silencio, como nunca antes lo había hecho. Y tú ahí, dormida, mientras la vía láctea caía sobre tus párpados y brotaba de entre mis palmas.
Y sin darte cuenta, el mundo explotó y pasó a convertirse en brillantina, mientras que de nuevo volvió a formarse de entre los besos que escondí en tu espalda.
Ya eran las tres de la madrugada, me acosté a un lado, y decidí cerrar mis ojos de nuevo.
11 comentarios
Y de entre mis labios, se escurrieron miles de colores fluorescentes, que dieron a dar con tu cara; mis dedos convertidos en finas tizas dibujaron en medio de tus lunares un sinfín de palabras que sólo mi cerebro conocía.
Y de entre mis labios, se escurrieron miles de colores fluorescentes, que dieron a dar con tu cara; mis dedos convertidos en finas tizas dibujaron en medio de tus lunares un sinfín de palabras que sólo mi cerebro conocía.
Y de entre mis labios, se escurrieron miles de colores fluorescentes, que dieron a dar con tu cara; mis dedos convertidos en finas tizas dibujaron en medio de tus lunares un sinfín de palabras que sólo mi cerebro conocía.
Y de entre mis labios, se escurrieron miles de colores fluorescentes, que dieron a dar con tu cara; mis dedos convertidos en finas tizas dibujaron en medio de tus lunares un sinfín de palabras que sólo mi cerebro conocía.
Y de entre mis labios, se escurrieron miles de colores fluorescentes, que dieron a dar con tu cara; mis dedos convertidos en finas tizas dibujaron en medio de tus lunares un sinfín de palabras que sólo mi cerebro conocía.
Te leo como el decir de un amante ante el cuerpo muerto de quien ama, me ha fascinado.Cariños.
Te leo como el decir de un amante ante el cuerpo muerto de quien ama, me ha fascinado.Cariños.
Te leo como el decir de un amante ante el cuerpo muerto de quien ama, me ha fascinado.Cariños.
Te leo como el decir de un amante ante el cuerpo muerto de quien ama, me ha fascinado.Cariños.
Te leo como el decir de un amante ante el cuerpo muerto de quien ama, me ha fascinado.Cariños.
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Night14:
Es un relato entre una pareja de hombres o me equivoco. Bueno al margen de la preferencia sexual me gusto como matizas ese deseo nocturno y lo transformas en todo un universo.
Un gusto volverte a leer.
Serge.