DiÁlogos En Agosto (i)
Ahora que se desvanecen
los fragmentos del sueño
con la llegada de la
primera luz del día,
siento como si la tierra
me hablara de tí
cada minuto.
Marcho ahora hasta mi casa.
Me gustaría poder escuchar tu voz, esta tarde que tanto te recuerdo. ¿Has visto alguna cosa que te hable de nosotros?
Hoy (no siempre me pasa) la nostalgia no me resulta tan sofocante como la realidad. ¿Es imposible escapar de la mecánica de las relaciones humanas?
Carlos
11 comentarios
Pues si. Es lo que tiene ser del Norte...
Me gustó Carlos, me gustó mucho, y no por contradecir tengo que decir que no hay absolutamente ninguna mecánica en las personas ni en las relaciones humanas, y que si las hay, es un patrón salvable cuando la persona a la que hayas es portadora de la magia necesaria para hacer la vida un poco más especial y espontánea.
Amparo.
"Me gustaría poder escuchar tu voz, esta tarde que tanto te recuerdo. ¿Has visto alguna cosa que te hable de nosotros? "
Me gustó mucho, por su tono sincero e intimista. Coincido con Amparo, todo es relativo, por lo tanto factible de cambios. Yo voy por las utopías y en su mayoría terminan por cumplirse.
Abrazo
Lu
La letanía de la nostalgia, abre caminos en el mundo impenetrable de la soledad, pero también en el holocausto de la desazón.
Has plasmado mucho intimismo en un breve poema y eso es francamente difícil de lograr.
Mi aplauso para ti, Carlos.
Un saludo.
Del desencanto emerge la utopía, es girar sobre el eje y abrirse en espiral hacia un buscarse entre las vueltas
dentro de la inmensidad de cada uno, si es que que queda un espacio de silencio interior para reconocernos...
Quién vive para el olvido, querido Carlos?
Mucho cariño siempre
Lu
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Si, Carlos. Es imposible. Yo lo sé, tú lo sabes, los dos lo sabemos. Pero se puede sobrellevar. Un beso