Eras
como la música
que me envolvía
en tu piel
haciendo del silencio
mi universo.
Eras
como ese libro abierto siempre
por la misma página
y contenías todas las palabras
que se dejaban oír
desde muy lejos.
Eras
esa voz lejana
convertida en poesía
que se acercaba a mí
para apagar mi sed
entre tus labios.
Eras
la razón de que
sin tí
en tardes como hoy
no sabía vivir
sin inventarte.
Eras
la que dejaste
de ser
aquella tarde
que te fuíste con otro
y le robaste el alma
a mis poemas.
Porque un "te quiero"
no son solo
tres silabas aisladas
como tú pensabas
ni es tomar un café
a las tres de la tarde o besos los
fines de semana lloviéndome al oído.
encima de tu cama.
Por eso no te di una segunda
oportunidad cuando volviste
porque no creo en los regresos
siempre son demasiado tarde
cuando llegan
porque perdono que me dejen de querer
pero no que me vuelvan
a querer como a unos
guantes viejos cuando llega el frío.
Que mi romanticismo
no colecciona abrazos
ni llora en una esquina de la calle del desengaño
porque mi vida
es lo único importante
que me queda
y ya no concedo ni un minuto
más de mi cortesía
justo el tiempo
que pasas a convertirte
cuando transcurre el último segundo
en un recuerdo más
borrandose tus huellas.
Hoy me costó traerte
a este poema
y ni tu rostro recuerdo
como era
ni en que estación llegaste
ni cuando me engañaste
en ese poco a poco
hasta ese nada en que quedaste
cuando tu nombre
pasado ese minuto más
de cortesía para que volvieras
dejó de emocionarme.
Eras
lo que duró
un minuto
fíjate en lo poco
en que te convertiste
por no entender
tan solo esas
"tres sílabas"
Carlos .
14 comentarios
Nada mejor que escribir para conjurar fantasmas y tratar de olvidar
es la realidad de muchos, hasta podría ser mi realidad, el último intento a amar o ser feliz, no se.
me encanta el poema.
un abrazo amigo.
no se cual es tu realidad, pero espero que sea buena.
Hola Carlos... hablas de la soledad: casi es todo lo que recuerdo desde hace mucho tiempo: soledad. Pero algo si está claro, hay algo en el alma que continúa, que pide y sueña y se rebela, se resiste, eso es algo que incluso en soledad o más aún en ella, nos hace sentir la vida y su belleza. Yo siempre digo que toda soledad es un aprendizaje y tal vez hasta necesario, pero la poesía es justicia de todo silencio. Un abrazo :)
Qué triste, cuánta pena... ¿o no? Ahora, pasado el tiempo, sería ¿sí? o ¿no?
Un placer leerte, Carlos, siempre tu expresión y su tono suave y elegante.
Cariños
Lu
Un poema muy sentido y suena,fijate,a viejo a ya pasado.Es una impresión subjetiva claro.Saludos Sandor
Bueno Carlos, pues aqui estamos los demas, para que vuelvas a decir "Te quiero" que son muy bonitas estas silabas, para dejarlas en valde en un rincon. Besitos.
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Es bueno perderse en un te quiero, dejandose llevar por las palabras musitadas al oido, pero a veces es mejor alejarse, para ver las cosas desde otra perspectiva.
Cuando uno toma una decisión de este calibre, lo hace con todas las consecuencias.
Un saludo.