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Las Dos Suertes

Se dice que todo tiene un orden interno, que si aquí hay mucha gente rica, allá hay mucha pobre, que si mi color es el rojo para otro es el amarillo, que si uno quiere futbol otro telenovela, que si un roba otro da, que si alguien tiene mala suerte hay otro al que todo le sale a pedir de boca


Debe haber alguien que elija la caja que elija del supermercado no espera cola, que delante suya no hay nadie que al pagar se encuentre sin crédito en la tarjeta, que todos sus artículos pasan sin que la cajera tenga que escribir número a número el código de barras, que nunca sea el primero al que le dicen “no, la caja está cerrada”, alguien a quien si se le antoja algo, lo ve rápido, alguien que no pierda nunca la cartera, ni libros ni llaves, ni móviles.

Quiero felicitar a ese alguien y decirle que soy el tonto que está al otro lado del mundo y que se equivoca constantemente. Gracias a su existencia, tardo diez minutos en lo mismo que esa persona tarda dos. No soy el único que quiere felicitarte, muchas veces miro a otro como yo y no nos queda otra que reirnos. Si nos pusieramos de acuerdo todos los que erramos en las cosas del día a día y copáramos todas las cajas de un supermercado o estuviéramos en la misma cola de la gasolinera... ¿habría un apagón? ¿colapso? ¿ese día cierra antes? ¿dejaría de haber petróleo? ¿subiría todo?


Tienes suerte, querido amigo, mientras yo viva nunca esperarás colas.
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Silenciodeluna
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humor

15 comentarios

Serge 22/12/2009 · 14:37

Pepe:
Que ocurrente eres amigo, entonces gracias por existir, ahora ya sé el motivo de por que no hago colas jajajajajajajajajajajaja.
Un gusto leerte.

Un abrazo hermano poeta.

Saludos.

Sergio.

Silenciodeluna autor 22/12/2009 · 18:13

jajajajjajajaaj

Un abrazo, y a ver si nos intercambiamos las dos suertes

Serge 22/12/2009 · 18:42

Pepe:
Podría ser pero esta en tu destino y yo no quiero alterarlo para nada jajajajajajajajajaja.

Un abrazo.

Silenciodeluna autor 22/12/2009 · 18:45

jooooooooooooooo venga, sergio, si el destino no existe.

Serge 22/12/2009 · 19:11

Pepe:
La suerte tampoco existe, todo es una consecuencia, si no fuera así ya no habrían colas y pagariamos rápido en los cajas.
Pero no es malo hacer colas.

Saludos.

Silenciodeluna autor 22/12/2009 · 19:35

A este paso acabamos pegando fuego a todo jajajaja

Saludos, hermano poeta

Serge 22/12/2009 · 19:48

Pepe:
Prendiendo fuego al destino, a la suerte y a las colas jajajajajajajaja

Saludos.

Deox 23/12/2009 · 06:15

jaja este me ha encantado

muy bueno y muy original

jajaja

feliz navidad

jojojo

chau

Carola 23/12/2009 · 06:56

...Yo tengo una suerte para los cajeros automáticos...Cada dos semanas ocurre algo...me inactivan la tarjeta...y me quedo sin un peso...!!!

Silenciodeluna autor 23/12/2009 · 13:46

Gracias, deox. Lo que no sé es si correspondes a mi bando o al contrario.

Feliz año nuevo

Silenciodeluna autor 23/12/2009 · 13:47

Carola, ese tema merece una investigación profunda. Algo harás con la tarjeta para que te castigues. Martizarla tal vez jajajja

Danae 23/12/2009 · 17:41

Muy ingenioso, Pepe. Sin elemento de comparación, no hay ni buena ni mala suerte. Sin afortunados, no hay desafortunados. Claro está. Pero mira qué bien está expresado aquí ...
Un enorme abrazo para ti!!!

Silenciodeluna autor 23/12/2009 · 20:02

Graaacias, amiga. Otro abrazo de vuelta con un beso

Vocesdelibertad 05/01/2010 · 17:12

Sucede que a veces ponemos nuestras capacidades, energías y estrategias para la probabilidad que nos ocurra siempre lo imprevisto y lo engorroso y hasta nos lanzamos sin protección provocando acontecimientos accidentales, por ejemplo yo le apunto a olvidarme de las necesidades del automóvil y luego furiosa digo "que mala suerte" jaja

Tu texto trae a mis recuerdos todos los eventos en los cuales he perdido el control.

Tienes para todo!

Silenciodeluna autor 07/01/2010 · 15:16

Vocesdelibertad:

Es que uno se siente tonto cuando no elige bien la caja del supermercado o cualquier otra, y hay que acharcárselo a la suerte, porque siempre me ocurre, y dan ganas de decirle al siguiente que se ha equivocado de sitio aunque no parezca que vaya a pasar raro, seguro que pasa.