Siervo Del Corazón
si te hablo y oigo tu canto,
si me pides el sol y te lo traigo,
ay amigo, qué te cuento.
Me desnudo,
estoy sin razón ni manos,
mudo.
Un niño con bañador,
pala, cubo y rastrillo,
¿o prefieres un hombre
con espada, pluma y sombrero?
he sido, soy y seré
lo que mande, mi señor.
Algún día nos separaremos
y en mi tumba pondrá:
AQUÍ YACE UN SIERVO DEL CORAZÓN.
No vendrá nadie a verme, mi amo,
antes entraré en ellos.
Eso dijiste cuando nací, cuando nacimos.
19 comentarios
"Ay, amigo, qué te cuento
si te hablo y oigo tu canto,
si me pides el sol y te lo traigo,
ay amigo, qué te cuento.
Me desnudo,
estoy sin razón ni manos,
mudo."
Son esos versos de una belleza y una transmisión sin igual pero sin duda alguna me quedo con esa frase lapidaria: "AQUÍ YACE UN SIERVO DEL CORAZÓN" qué verdad tan grande y tan difícil de encontrar personas así hoy día.
Enhorabuena, lograste un gran poema.
Un saludo
De nada, para mí es un placer comentar versos que me llegan.
Con respecto a titularlo "Diálogo con el corazón" me parece más acertado, en todo caso, llamarlo "Siervo del corazón" pero tu opción me parece adecuada.
Un saludo, poeta
Lo mejor de todo es la capa y el sombrero, el rastrillo de la playa y poca cosa más.
Enigmático.
Hace días que no te leo. No sé si es que no has escrito o no hemos coincidido, o he metido la pata en algo.
Te cabo de añadir a mis favoritos para que no te me escapes.
Un beso.
NO importa si en pantalón corto y pocos años, o si en traje de chaqueta y la madurez por compañera, somos siempre esclavos de nuestro corazón.
Un biquiño.
Volveremos a tomar el contacto. No lo dudes

Un niño con bañador,
pala, cubo y rastrillo,
¿o prefieres un hombre
con espada, pluma y sombrero?
he sido, soy y seré
lo que mande, mi señor
Lo hermoso de ti mi Pepe querido, es que tu eres el conjunto de éste todo. Nadie irá a verte..., porque nacieron para no morir. En todos quedarás, en todos ya estas.
Que seas feliz en tu día mi Cyrano!
Caro
Pepe ayer se me hizo pequeño el día para pasar, pero lo había leído.
Me encanto, lo sentí muy tierno.
Un abrazo Pepe
Somos esclavos de nuestro propio corazón ... mientras sea sólo al nuestro, bendita escalvitud, Pepe. Eso es que sentimos, estamos vivos ... ay del que deja de sentir su latido ...
Un beso para tu corazón bajo bella luna otoñal.
Esta es una REAL BELLEZA INTROSPECTIVA, Qué capacidad la tuya para hablarnos desde tu propio estado UN SIERVO DE CORAZÓN. Tengo ganas de preguntarte ¿qué habrá después de ser un poeta? es que tú simplemente encuentras la grafía necesaria en la paleta que logra pintar de mil colores.
Felicidades a tí, también a la naturaleza y a tu musa!
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Pepe hermano ma ha encantado este poema, no podia esperar menos de ti.
Un abrazo.
Gastón