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¡yo Lo Llamo Amor!

Mi rostro recién bañado se reflejaba en el espejo empañado. Mis ojos verdes se iban apagando lentamente y una imagen comenzaba a formarse en medio de tanto vapor. Mi cuerpo envuelto en una toalla color violeta, se iba formando en un vestido del mismo color y el pelo mojado comenzaba a recorrerme la espalda suavemente. El pequeño baño donde estaba hace unos segundos se había convertido en una playa que ni siquiera conocía. Seguí inmóvil observando como el mar tocaba una y otra vez mis pies. El agua fría me producía placer en esa noche calurosa. El aire parecía demasiado seco y la arena quemaba de una forma brusca. Reaccione. Pestañe. Recorrí la vista a mi alrededor sin moverme del lugar. El cielo negro comenzaba a abrirse de estrellas y la arena brillaba bajo los reflejos de la luna. !Era tan bello! La calma me arrastraba de los pies y la deje. Me senté. No parecía haber problemas allí, nada porque preocuparse, absoluta calma. El mar y yo. Las estrellas y yo. La calma y yo. Sonreí repleta de tranquilidad y me recoste. Mi cuerpo aliviado se sintió una pluma en cuanto apoye las cabeza. La arena ardía bajo mi espalda, pero la ignore. Era soportable. Observe las infinitas luces del cielo y cerré los ojos. El ruido del mar parecía una nana de cuna y volví a sonreír. Extrema y completa calma. Deje que el ruido del mar me acunara, junto con la arena y aquella hermosa noche, depositandome en algún otro lugar. El sueño aparecía lentamente, los ojos me pesaban y Sonreí para mi misma. !Cuanta calma , cuanta inspiración! Disfrute cada segundo, haciendo fotografías y vídeos del momento antes de despertar y volver a la ínfima realidad... Eso me estremecía. Me encontraba bien allí. ¿Por que irme?
-¿Disfrutando la siesta, no?
La voz gastada me sobresalto y sentí como el corazón sufría un pre infarto. Me trague el grito, pero lo deje salir al instante que la arena me quemo violentamente la espalda y me levante lo mas rápido que pude. En cuanto comprobé que ya no ardía, mire su rostro. Su expresión graciosa y confusa me hizo desconfiar por unos segundos, pero le reconocí. La noche era oscura, pero la luna se encargaba de iluminar cada detalle. Su sonrisa lenta me intimido debajo de tanta calma y sacudi la cabeza. Eso no iba a quitarla, pero tenía que distraerme. Estaba tan acostumbrada a sus apariciones que me costaba creer que siempre tuviera ese efecto sobre mi. Como si nunca fuera capaz de... Borrar nada. Borrar esos ojos casi negros, esos rulos cortados al raz y esa sonrisa grande y perfecta. Trague saliva. No pedía desaparecer. No pedía volver ni quedarme allí. No pedía nada, porque nunca parecían cumplirse. No era fuerza, no era rendición, era aceptación.
-¿Vamos?
Me estiro la mano y sin pensarlo la tome. Su tacto hizo vibrar mi piel y fue placentero. Sonreí. Quizás estaba bailando en mi infierno, bailando con mis propios demonios. Pero... Matarte en mi alma, nadie lo haría. Tenerte o no, te tenia igual aquí. Borrar esa sonrisa o esos ojos, daba igual si los tenia tatuados. No me queje. La arena ya no ardía, el calor no sofocaba, el mar cantaba y la luna nos invitaba a caminar. Quererte. Amarte. Quererte y amarte a la vez. Sumarte en mi alma, volverte a ver y completarme.
-Vamos.
Sonrió y eso es lo único que necesitaba. Sonreí. !Quererte y no dejarte ir! Llamarlo masoquismo , llamarlo negación, lo que sea si eso calmaba mi interior... ¡A eso yo lo llamo amor!
Universo11 de noviembre de 2014

2 Comentarios

  • Vanished

    Un cambio desde una imagen nueva, de paz en el principio y tambien de brisa de mar, la verdad de un amor infinito, siempre. Me ha gustado mucho :) Saludos

    11/11/14 08:11

  • Universo

    Muchas gracias! me alegro que te haya llegado. Saludos :)

    12/11/14 01:11

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