Creo
Y, dando media vuelta, abandoné aquel mercado de almas llamado templo
© Alpana, julio 2011
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17 comentarios
Un texto al que creo podriamos aferranos una gran mayoria de personas.
un gusto "verte" de nuevo.
Antonio
Corto pero intenso .
saludos niño
pero, ¿has vuelto? je je. Creo que creo que este es el relato más corto que te he leído, pero no por ello menos intenso.
Un abrazo
Esteban.
No, hombre, si me refería si habías vuelto al templo....
Ya sé que andas por aquí.
Venga, ánimo y fuerza con la novela.
yo creo en hacer las cosas bien sin dañar alos demas es mi religion fuera del menaje rubio de las iglesias.bien
Bueno, breve, pues mejor aun, ¿descriptivo?...si, pues cojonudo. Te lo dice alguien que no cree, y que no es dado a abandonar templos por el simple hecho de que no suele entrar en ellos. Me huelen a cera (entre otros aromas peores), y mi alma taurina los evita.
¡Un abrazo, primo!
"ni dios, ni amo, ni marido, ni partido"... juas!
ole tus "breverías"!
abrazos bixo!
Breve y bueno. Sigue dándole a la novela, tus incondicionales estamos esperándola.
Un cosilla corta, pero buscándole las aristas, da el tema para un par de siglos de discusión.
Cogito ergo sum, ¿o era del revés? (es broma).
solo pasaba a saludarte
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Yo a veces dudo si creo en lo que creo. Dudas y más dudas. Lo mejor es creer en uno mismo, lo demás lo hará la vida. En la iglesia si no creo, en los curas menos, en algo superior mmmmmmm en eso creo que si, ja, me hacés dudar, cheeeeeeeee. Besos.