Frágil Musculatura
Tú, y tu imaginación, estabas sentada en una silla, mirabas, podía verte pero a tu imaginación no.
Él, el atardecer, se iba acercando a finales de la tarde, y a escasos metros subía por el camino...también llamado sendero.
Él, el atardecer, desprendía sus alientos y se veían insectos criaturas, en suspensión a contraluz aún diurna, luz que con lentitud marchaba.
Tú mirabas por la ventana, estabas llena de curiosidad. Tus ojos atentos en el horizonte cercano qué lejano.
Ya se hizo tarde y el horizonte había de desaparecer ante ti que miras ahí, allí.
Recordaste cómo el derviche gira, quieto y a la vez móvil, sin salir de su movimiento, quieto como un corazón que late, más allá de la razón y junto con la razón, que este equilibrio no falte.
El músculo corazón se mueve sin marchar, te permite marchar corporalmente, imaginariamente.
Él, el atardecer, se iba acercando a finales de la tarde, y a escasos metros subía por el camino...también llamado sendero.
Él, el atardecer, desprendía sus alientos y se veían insectos criaturas, en suspensión a contraluz aún diurna, luz que con lentitud marchaba.
Tú mirabas por la ventana, estabas llena de curiosidad. Tus ojos atentos en el horizonte cercano qué lejano.
Ya se hizo tarde y el horizonte había de desaparecer ante ti que miras ahí, allí.
Recordaste cómo el derviche gira, quieto y a la vez móvil, sin salir de su movimiento, quieto como un corazón que late, más allá de la razón y junto con la razón, que este equilibrio no falte.
El músculo corazón se mueve sin marchar, te permite marchar corporalmente, imaginariamente.
0 comentarios
Ingresá para dejar un comentario.
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en dejar uno.