-carta para Julián-
Se preparó el café, como siempre. El sonido de la radio ya no le importaba, ni siquiera sabía si lo que estaba sonando eran las noticias de la primera edición, una canción o un anuncio. Le daba igual lo que fuera. Se sentó en la mesa de la cocina. Sentarse allí era una experiencia nueva. Hacía poco que había descubierto aquella mesa, y eso que seguro que debía haber estado allí toda la vida. Se tomó un sorbo de aquel café, pausado, con toda la parsimonia del mundo. Se quemó la lengua y escupió en el suelo después de maldecir mil veces las plantaciones mundiales de aquel mismo café...
Se tocó la puntade la lengua con los dedos, aún frios por el rocio con el que había estado jugando en los cristales. Dejando la taza encima de aquella mesa, volvió a salir al salón, donde se veían los vidrios de aquel enorme balcón antiguo, y su firma deformada. Andrés se quedó embobado. De repente un nudo en el estómago se apoderó de él. Una sensación de cosquilleo le recorrió los ojos, se los humedeció. Miró a su alrededor. Estaba solo. No quería estar allí.
Ahora Andrés no podía camuflarse con nada, ni distraer ese sentimiento que después de tantos años con Julián. Era ahora cuando Andrés se veía solo, rodeado de ninguna sombra más que la suya, con la única compañía de su recuerdo de Julián y una radio a la cual ni le hacía caso alguno.
Tiró el café. No quería beber aquel líquido oscuro y amargo que le había quemado la lengua. Bastante amargura tenía ya con su pérdida. Dejó la taza en la pica de los platos sucios, dándose cuenta de que estaba más lena que nunca de otrs tazas. Durante días y días solo había hecho que beber litros de café. Nada sólido que comer, nada caliente... No sabía cocinar para uno, en sus recetas siempre aparecían dos, y ahora ya no estaba el que hacía el par.
Todavía a oscuras se tumbó en el sofá. Estabá pensando en lo mucho que se habían querido él y Julián, en tantos años que compartieron. Las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos.
Cogió un papel y un lápiz, dispuesto a escribirle la última carta de amor que ya no podría leer, dispuesto a dejarla frente a su lápida.
"Querido Julián:
Hoy empiezo a sentirte más lejos que nunca, hoy que más te necesito. Pero no te recrimino mi amor. Seguro que tu no te hubieras ido.Hecho de menos tu brazo alrededor mío, cuando me acuesto en esta cama que se me queda grande. Ya no me apetece ir a hablar con el mar, como hacíamos antes, ¿Te acuerdas?...
He llegado a la conclusión, de que el amor es como las olas, que al acercarse sobre el mar, bravas se alzan por encima de lo infinito, rompe sobre el azul inmenso del mar, y desaparece sumergido en él, sin dejar más recuerdo que el movimiento de las aguas saladas... No hay olas eternas..."
13 comentarios
Guauuuuuuuu!!!!!!!!!!!!!! se me eriz? la piel... " se alzan por encima de lo infinito, rompe sobre el azul inmenso del mar, y desaparece sumergido en ?l, sin dejar m?s recuerdo que el movimiento de las aguas saladas... No hay olas eternas..." Divino...
Felicidades Benjamin, tu texto me encant?, mil gracias por compartirlo. Saluditos
:'( snif snif
jeje
Muy bueno, che.
Saludos.
Ummm por cierto... el t?tulo me confunde un poco, la carta no era para Juli?n?
Ayyyy!!! los duendes... que nos l?an!!! bezotes
Que triste la perdida de la persona amada, y que lindo que escribes Benjam?n, me encanta. Tienes una sensibilidad a flor de piel que inunda tus escritos tranquilamente, sin apenas darse uno cuenta.
Me encant?.
Un saludo.
jajaja paranoias? DIOOOS...ya somos dos jajaja....yo soy un paranoico lo admito...me ha gustado tu texto...te he dicho antes que la pasi?n que transmites en ellos es tan grande que uno se siente parte de la historia...hubo una parte que no me convenci?...la ?ltima del pen?ltimo p?rrafo...no se...me pareci? muy tosca para la manera que hab?as empezado el texto...pero al final lo retomaste...en fin...qui?n soy yo para decir que debes y que no debes hacer en tu escrito? ...un paranoico tal v?z...en serio me gustan tus textos...muy buenos...alguien entre nosotros rompe esquemas y eso es mucho mejor que salir crucificado en un concierto (madonna) jejeje...saludos
Me encanto el texto! pero me dejo re mal!!! con esto de que el amor es como las olas me dejas re bajoneado....
Que buena forma de escribir, muy fuerte.
A todo esto, me gusto mucho lo que pusiste en tu definici?n, nunca me lo hab?a puesto a pensar.
Benjamin...he llorado al final , me ha llegado al coraz?n ese desgarrado sentimiento que siente Andres con la p?rdida de Julian , sencillo y exquisito tu texto .
Un abrazo
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?Muy bueno! vaya historia triste. Lo que me ha encantado ha sido "No sab?a cocinar para uno, en sus recetas siempre aparec?an dos, y ahora ya no estaba el que hac?a el par".
Saludos.