Ahora Te Espero
Ahora te espero, amor.
Y mientras te espero, temo.
Temo a la luz, al sol,
temo a las nubes que a
veces me cubren, temo
al aire que llega de pronto
a través de montañas amargas
y sopla en mi oído, tan
fuerte que de tanto en
tanto me asusta...o me aburre.
Estoy hecha de esperas,
de promesas olvidadas
entre campos de azufre.
Estoy hecha de miedos
cosidos a mis entrañas,
miedos que a veces estallan
en pedazos de carne ensangrentada,
y entonces llueve sangre
descarnada que se mezcla
en la noche con miles
de amargas lágrimas.
Estoy hecha de soledades
tiernas, soledades olvidadas
que esperan deshacerse
en abrazos de otoño, esos abrazos
cálidos que le roban al miedo
sus zarpas de plata y las
convierten en perlas de invierno,
las que se derriten en mi piel
igual que lo hacen mis besos
cuando van a morir, enterrados
en tu cuello.
Y mientras te espero, temo.
Temo a la luz, al sol,
temo a las nubes que a
veces me cubren, temo
al aire que llega de pronto
a través de montañas amargas
y sopla en mi oído, tan
fuerte que de tanto en
tanto me asusta...o me aburre.
Estoy hecha de esperas,
de promesas olvidadas
entre campos de azufre.
Estoy hecha de miedos
cosidos a mis entrañas,
miedos que a veces estallan
en pedazos de carne ensangrentada,
y entonces llueve sangre
descarnada que se mezcla
en la noche con miles
de amargas lágrimas.
Estoy hecha de soledades
tiernas, soledades olvidadas
que esperan deshacerse
en abrazos de otoño, esos abrazos
cálidos que le roban al miedo
sus zarpas de plata y las
convierten en perlas de invierno,
las que se derriten en mi piel
igual que lo hacen mis besos
cuando van a morir, enterrados
en tu cuello.
10 comentarios
Voltereta
10/05/2014 · 23:26
La poesía es verdadera, cuando se escribe con el corazón y sin duda tú la escribes desde el alma.
Un placer leerte.
Un saludo, Beth.
Febe
11/05/2014 · 00:14
Que escribes con toda el alma y con el corazón, Beth.
Sandor
12/05/2014 · 15:18
...calor, luz y vida. Así, resumiría este bello poema.
Un beso
Carlos
Serge
22/05/2014 · 16:30
Estoy hecha de esperas,
de promesas olvidadas
entre campos de azufre.
Estoy hecha de miedos
cosidos a mis entrañas,
miedos que a veces estallan
en pedazos de carne ensangrentada,
y entonces llueve sangre
descarnada que se mezcla
en la noche con miles
de amargas lágrimas.
Amita estamos hechos de miedos, eso es muy cierto. ¿Cómo sería un día sin ninguna clase de temor?
Un gusto leerte.
Sergei.
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Beth eres grande amiga, que lindo escribes...!!!! me ha gustado mucho, sobre todo los últimos 3 versos...de lujo !!!...