De Regalos, Chinos, Indios y Edelweiss
No sé si esto será verdad o no; pero barrunto que igual no andan muy desencaminados. La fotografía tiene también algo de magia porque es tan solo un momento, un breve segundo en el que queda preso el gesto, la expresión, esa mirada fugaz que ha sido en ese instante pero ya nunca más volverá a ser igual. Distinta, quizá más hermosa, más cansada, mas triste o más luminosa, pero nunca esa misma de nuevo. Es como jugar a capturar el tiempo cuando sabemos que eso es totalmente imposible.
Por eso recibir una foto de alguien que como los chinos y los indios del siglo pasado teme las fotos, quizá por perder parte de su alma, o por pretender esconder su esencia, es un muy valioso regalo. Los regalos verdaderamente importantes nunca se pueden comprar en una tienda ni se entregan envueltos en papel brillante y atados con lazos. Los regalos valiosos son tan raros como la flor que crece en medio de la nieve; los regalos que me roban el corazón son como el edelweiss, raros, preciosos y difíciles de encontrar. Y como el edelweiss, hay que guardarlos con mimo y cuidado.
8 comentarios
Pues, y te lo dice alguien que va relegando al olvido (voluntariamente)fotos, creo que las fotos más allá de congelar momentos, atrapan sentimientos. De ahí que sean capaces, así como algunos olores, de quebrar algo en nuestro interior, para bien o para mal.
Espero algún día poder volver a ver esas fotos "encajonadas"... por ahora no.
Un placer leerte.
Por cierto, si que pueden tener mucho que ver (los chinos y los indios), ya que fueron fruto de migraciones precolombinas a través del estrecho de Bering. En fin...
Un afectuoso saludo.
La fotografía no es otra cosa, que la congelación de un instante, tal vez es un momento en el que seamos reos de por vida, en otra dimensión. Quién sabe, tal vez los indios tengan razón y quedemos cautivos de nuestra propia vanidad, al posar para la cámara.
Un texto interesante.
Un saludo.
Amita:
Si ha llegado a mis oídos esa creencia y me parece fascinante. Y yendo por ese mismo camino la voz también puede ser capturada.
Hay un poco o un mucho de verdad en lo que dicen.
Un gusto volverte a leer.
Sergei.
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Qué difícil es regalar algo,estamos llenos de objetos que alguien no regaló en algún momento y que hemos olvidado su nombre. Es muy cierto lo que dices empleando esta alegorìa,son muy escasos los objetos valiosos..y los amigos.
Un abrazo
Sandor