Paz
Sobre un mar de plata, bañado por el reflejo de la luna, dejo a mi cuerpo flotar a merced de las olas que relajan mi alma con su vaivén sin fin. Mientras mis ojos se posan en miles de luciérnagas que iluminan la inmensidad de un maravilloso firmamento añil.
4 comentarios
Sinchan
30/09/2013 · 19:48
Qué bonita imagen! Me encantaría poder transportarme allí.
Un beso
Lis
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Muy bonito podrías a¡haberlo estructurado en forma de poema, porque tiene esa musicalidad.
Yo he disfrutado este verano de esa placidez meciéndome en las olas, contemplando un firmamento no añil, sino azul claro limpísimo.
Saludos