Un Átomo Llamada Luna
Le pusimos Luna, 70 días de vida, Cocker es su forma, y es como un átomo, no para jamás.
Con una mano escribo, con la otra la estoy acunando en mi regazo, mientras la voy comiendo a besos.
Es un ser muy pequeño, de orejas grandes y traviesas, ojitos redonditos como canicas bien oscuras, con una carita de "yo no fui" que es permanente dulzura, y un hocico casi de peluche, que termina su carita con forma de Disney, es lo más parecido a un dibujo animado, pero real.
Su cuerpito es casi redondito, suave como una nube, dorado tostadito es su color total. Patitas cortitas que cuando corren parecen desaparecer, aleteando sus enormes orejitas como si fuera a volar.
Más liviana que el aire, su alegría por el juego la deja rodando algunas vueltas antes de seguir, su ánimo no decae, y vuelve a saltar una y mil veces sin importarle el lugar.
Me hace llorar más de una vez, cuando me da tantos besos, pero también cuando me hace reír con sus juegos sin fin. Ya la siento muy dentro de mí, algunas veces cuando llego a casa y viene pletórica de alegría a saltarme encima, parece que va a desaparecer dentro de mi cuerpo, la abrazo como si nunca se terminara.
De pronto cuando la intento separar de mí, para proseguir con nuestras vidas, me doy cuenta que este tan pequeño ser, se agiganta ante mis ojos, la observo detenidamente con la admiración y la sorpresa que me da la vida.
Entonces mi corazón me advierte, que es mi mascota la que me está abrazando, esto es para que todos los días la lleve muy dentro de mi ser, porque ahí es donde ella siempre querrá estar, para llevarme toda la felicidad y el amor que una mascota nos pueda dar sobre esta tierra.
Ahora lo comprendo muy bien; ella no quiere saltar sobre mí, quiere saltar dentro, porque sabe que la camita más cómoda que pueda encontrar en este mundo, habita en mi corazón.
Gracias por tanto amor Luna.
Con una mano escribo, con la otra la estoy acunando en mi regazo, mientras la voy comiendo a besos.
Es un ser muy pequeño, de orejas grandes y traviesas, ojitos redonditos como canicas bien oscuras, con una carita de "yo no fui" que es permanente dulzura, y un hocico casi de peluche, que termina su carita con forma de Disney, es lo más parecido a un dibujo animado, pero real.
Su cuerpito es casi redondito, suave como una nube, dorado tostadito es su color total. Patitas cortitas que cuando corren parecen desaparecer, aleteando sus enormes orejitas como si fuera a volar.
Más liviana que el aire, su alegría por el juego la deja rodando algunas vueltas antes de seguir, su ánimo no decae, y vuelve a saltar una y mil veces sin importarle el lugar.
Me hace llorar más de una vez, cuando me da tantos besos, pero también cuando me hace reír con sus juegos sin fin. Ya la siento muy dentro de mí, algunas veces cuando llego a casa y viene pletórica de alegría a saltarme encima, parece que va a desaparecer dentro de mi cuerpo, la abrazo como si nunca se terminara.
De pronto cuando la intento separar de mí, para proseguir con nuestras vidas, me doy cuenta que este tan pequeño ser, se agiganta ante mis ojos, la observo detenidamente con la admiración y la sorpresa que me da la vida.
Entonces mi corazón me advierte, que es mi mascota la que me está abrazando, esto es para que todos los días la lleve muy dentro de mi ser, porque ahí es donde ella siempre querrá estar, para llevarme toda la felicidad y el amor que una mascota nos pueda dar sobre esta tierra.
Ahora lo comprendo muy bien; ella no quiere saltar sobre mí, quiere saltar dentro, porque sabe que la camita más cómoda que pueda encontrar en este mundo, habita en mi corazón.
Gracias por tanto amor Luna.
Este texto fue recomendado por
7 comentarios
Voltereta
12/02/2018 · 00:11
Los perros hacen manada con los poetas, de echo yo tengo dos perras, que aullan a la luna conmigo.
Un hermoso texto.
Un saludo
Remi
12/02/2018 · 07:59
Ayyy...Diego que alegría trasmites, me alegro un montón. Leyendo tu texto parece que Luna está cerca de mi y puedo acaricarla. Es una preciosidad de perrita, pletórico te tiene :))...
Un beso.
Ingresá para dejar un comentario.
Precioso texto,precioso de verdad, no creo ni que quién no tenga mascota diga lo contrario, lleno de una descripción exquisita en todos los aspectos y una descripción total al amor,agradezco haberlo leído, gracias DIEGOZAMI por ello, un saludo de Chany.