Hay un Lugar
Allí el tiempo se detiene, el aire es limpio y un halo brumoso rodea todo lo que queda a la vista. Lo recorro despacio, dejando que su paz aplaque a mis demonios y suavice el ritmo de los latidos de mi corazón. Todo tiene un sentido en ese lugar, todo tiene vida propia. Todo me habla y conmueve mi interior.
Hay juguetes, libros, muebles, caras amigas que sin cuerpo me sonríen. Un suave bienestar me inunda cuando entro en este templo, cargando mis penas, mi dolor, mi frustración. Y tan solo me siento allí, en medio de aquel caos que tiene más sentido que toda mi realidad, dejando que me sane restañando las heridas, que me acaricie diciéndome al oído que todo va a estar bien, que duerma un poco, que guardará mi sueño.
Cuando regreso, dejando atrás ese bendito lugar, siempre me embarga el mismo temor: podré encontrar el camino la próxima vez, sabré llegar de nuevo a mi infancia.
8 comentarios
La vida que veo en mis hijos disfrutando a toda hora tal vez es lo que me hace recordar que la mía quedó olvidada y poco accesible. Ojalá se tratara de abrirnos paso hasta ella. Ojalá pudiéramos disfrutar de todo como entonces. Haciendo las cosas como si fuéramos niños creo que todo iría mejor, más ilusión por la vida, más capacidad de perdonar, recordar sólo lo necesario y disfrutar de lo que hacemos con la bondad y el egoismo innato de cuando no tienes malicia.
La infancia, por dura que sea, casi siempre tiene los ojos de frente, mirando al futuro con esperanza. Cuando nada está cumplido y todo está por suceder, cuando la muerte se siente como ajena y la tristeza descarga tormentas que deja el cielo más azul que antes ...
Volver a ese tiempo es abrir la puerta a las brisas de la primavera.
Te entiendo muy bien.
Una nostalgia compartida, Jucatohi
Un gran abrazooo
vaya, el final me cambió todo, pero que bien está hecho esto, no lo sé, pero creo que el arte tiene como objetivo hacer sentir a los demás lo que uno quiere transmitir, y usted me hizo volver a esos días de recoger ciruelas y andar por los arboles como un mono, me hizo volver a sentirme de 8 años, gracias por eso.
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ainsssssssss, no creo que el problema sea volver a tu infancia, si no más bien el evitar que el lado oscuro te absorva.
Cuando uno sufre mucho o ha sufrido mucho cree que la alegría es una parodia del mundo real, pero nada de eso.
La vida sigue, y hay queaprender a reirse de la vida, es la única forma de espantar el mal agüero.
Un beso grande.