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Cadenas

Nos enviaban de una patada a las duras calles, los pequeños grilletes en los tobillos no me permitieron caer de pie. Vimos alejarse la carreta, más ligera después de descargar 20 niños esclavos.
Teníamos hambre, sed, miedo y el caliente hierro de las argollas nos quemaba la piel de el cuello. Pero nadie lloraba, habíamos aprendido, que no servía para nada.
Bajo los duros pies, dura tierra, que nos hacían recorrer para mostrar a los blancos la mercancía.
Imploré suerte a mis antepasados para que me comprara un amo que no creyera que a los niños negros no hacia falta vestirlos, pues era una humillación constante y silenciosa.
El chasquido del látigo detiene el tintineo de las cadenas.
-!Que empiece la subasta!
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Lasombra
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micro relato injusticia

Este texto fue recomendado por

7 comentarios

Voltereta 09/04/2018 · 23:36

Que drama, la esclavitud y todo lo que conlleva para los esclavos. Generaciones perdidas en mareas de dolor y alas cortadas a la libertad, que nunca podrán ser repuestas.

Crudo relato.

Un saludo.

Clopezn 10/04/2018 · 13:19

Duro y perfecto relato que te mete en la piel del narrador.
Un saludo.

Diegozami 10/04/2018 · 19:27

Has perturbado mi ánimo, pues la esclavitud me hierve la sangre por la vergüenza, de tiempos que no están tan lejos.

Te felicito de verdad por tu texto...por un instante me saco el corazón del pecho.

Un gran saludo.

Oliviaferrer 10/04/2018 · 22:27

Hubo esclavitud entonces, siglos atrás, y la sigue habiendo ahora.
Y siempre los blanquitos, creyéndonos los dueños del mundo.

Lasombra autor 10/04/2018 · 23:12

Gracias a todos por vuestro tiempo y vuestras palabras!

Remi 11/04/2018 · 17:41

Impactante tu texto Lasombra, nos recuerda una historia de vergÜenza. Me encanta como escribes, un abrazo.

Lasombra autor 12/04/2018 · 06:08

Hola Remi, de lo que no se debería olvidar, de lo que avergüenza recordar es de lo que me gusta escribir. Muchas gracias!
Un abrazo