Ellos y Nosotras
callados/ avizores
nos miran
al cuidado de la lumbre
ellos nos miran.
Para saber
de qué va el abrigo
el brotar de leche
las manos con manos
la alforja con críos
ellos nos miran.
Para sentir
el cauce del afecto
la lágrima invertida
la vereda de infancias
el perfume de los pechos
ellos nos miran
De lejos
de pronto
de soslayo
de recuerdos
nos miran.
Y nosotras
piel fundida en pulso
seguimos pariendo.
Eso que nos habita
seguimos pariendo:
tierra nido madre
celo pujo estro.
Lu
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15 comentarios
Quizá la vida no se aventure por la obligación de parir. Es un acto que se pierde en la memoria de la carne, en la apretura del mundo estéril, en la libertad creadora, madre de todas las batallas.
La palabra tiene algo de todo el embeleso de tu texto. Pero, nace en la soledad de un juego de movimientos, acelerada o bajo el control de quienes las someten. Palabra y maternidad...lo femenino que desemboca en la gran tragedia de las diosas madres. Un salto en tu peculiar estilo. Texto con eternidades que suspiran. Miramos...o quizá, mecemos sin a pausa justa. ¿ Lo ves ? Tuvo que ser POESÍA, madre y Poema...su fruto. Un inmenso saludo. Admirándote.
Que hermoso poema, es un poema digno de alguien no menos bello.
Belleza poetisa y poema, la más hermosa conjunción de este planeta.
Un beso.
Pol.
Una amplia ventana desde donde contemplo a ese mundo femenino de prodigios, elocuente y certero en veracidad.
Abrazos!
he aquí, el perfume de las palabras.
gracias por permitirnos leer lo que escribes.
Esencia femenina analizada por ojos masculinos.
Un prodigio de síntesis lírico.
Un gran abrazo.
Versos bien paridos, sentidos, certeros.
Un gusto leerte!!!
Saludos :)
Ay, Luia. Leo, admirada: admiración. Y pienso en los que no miran; si te hubieran leído...
Para saber, para sentir.
Hasta yo, que soy madre, acabo de descubrirme. : )
Un abrazo.
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seguimos pariendo. pienso que es una de las pocas cosas que no han cambiado.
muy bueno.
saludos