12:34 Am
Una ventana, un balcón, un aire de la madrugada, una colilla de cigarrillo, un recuerdo en vano, un anhelo vacío y una sonrisa mueca. Un humo discreto que se retuerce entre los dedos del fumador. Un aire lleno de hollín que se cuela en las fosas nasales del espectador. Ambos lo son, ambos son espectadores de la realidad del otro.
Kilómetros decurrentes que marcan el inicio y el final de aquellos recuerdos fortuitos de entre ellos dos. Realidades subalternas abrazadas por ríos incongruentes de sentimientos rasgados por un mero sentimiento melodramático. ¿Quién soy yo para amarrarte a estos minutos suspendidos en el valle inocuo de letras dispersas y oraciones manchadas por líneas curvas que se dibujan al unísono de mis dedos?
He yo de pensarte dentro de esta ráfaga de olvido que he descrito como presente, he de anhelarte con trazos mal trechos la realidad de tus labios y el pensar de tus ideas, el carmesí de tus recuerdos y el rocío de tus miradas, la estrechez de tus suspiros y lo hondo de tus silencios, el tartamudeo de tus labios y lo ahogado de tus latidos que descansaron una y otra vez sobre mi oído, que desdibujaron mi sueño y acurrucaron mis ideas en un profundo, etéreo y sublime aliento de la noche. Esos latidos que quedaron suspendidos en mi memoria y cavaron profundo en mi lóbulo cerebral. He yo acá, escribiendo a solas, rodeado de melodías sordas y sonidos chirriantes que claman razón alguna. He yo acá tratando de armar nuevamente estos retazos uniformes de mi realidad, embalsamada de la estrechez de mis pupilas fatigadas de tanta verdad, tanta amarga y sólida realidad, en donde tú marcas el allá, y yo el acá. El silencio, el inútil silencio.
He de decirle a usted que estos pensamientos escuetos conforman parte de la vida palpable que se formó ante mi mirada, que anheló con ansias en algún momento de esta noche, el descanso de la cotidianidad y la dependencia absoluta a los segundos imaginarios en donde usted sigue recordando exactamente lo mismo que yo recuerdo.
Nuevamente se exhala un suspiro. La realidad vuelve a las 12:34 am del día martes
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12 comentarios
Me uno a Elio y además de quererte y admirar tu forma de escribir, quisiera decirte que me recuerdas a Fante, su escritura inspiro al gran
Charles Bukowski, pero incluso él confeso que se inspiraba en Fante. Fante es uno de mis escritores preferidos, leerte me sustrae a aquellos tiempos de adolescencia en el me bebía sus libros.
Un placer leerte viejo amigo, un hermoso y gran placer.
Pol.
No se quien es el escritor que dice Polaris, pero si el pone el ojo, yo me fio de él, es como una novela negra, chulo muy chulo el texto.
Qué auténtico placer,Nigth......Es como estar viendo una película,y no quitar los ojos de la pantalla....Chapó.Un saludo.
Que puedo decir de este texto, tan solo alabar la genialidad de tu prosa. Nigth14 es un verdadero placer leerte, gracias por escribir.
Leo tu texto, y al final, lo que me transmite - aparte del gusto de leer tan sugerente prosa - es un sentimiento de vacío y soledad muy intensos.
Un placer leerte, Nigth14.
Abrazo
Esto hizo que me comenzara a extrañar a mí mismo.
Bienvenida sea esa melancolía.
Al acabar de leer tu maravilloso texto, me quedo con el buen hacer de la escritura, y esa tristeza, que aunque triste endulza y cala cuando se lee.
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Creó que te quiero