Cambio de Vida
Volviendo a lo que iba, que me voy me voy por las ramas... Normalmente, estaba buscando trabajo por internet o imprimiendo curriculum para echarlo en las empresas, leyendo esta página o empezando algún libro. Me gusta empezar a leer pero rara vez los termino. En el piso de mi padre hay una mujer que viene a limpiar día sí día no, y claro, también nos llevábamos un buen rato charlando.
Luego, ya al mediodía, recojo a Carmen, mi novia, y nos vamos a casa a comer. En el camino, hay un hombre que vende pañuelos siempre en el mismo semáforo y si puedo le doy entre veinte céntimos y un euro. Siempre se me acerca y repetimos la misma conversación, debe de tener mala memoria.
-hermano, ¿qué tal los estudios?
- no, no estudio.
-trabajo ¿bien?
-chungilla está cosa.
-papa ¿bien?
- sí, bien. Ha salido temprano hoy
-anda, dame algo, que está la cosa muy mal.
- Y tú, ¿como va la mañana?
- frío, mucho frío.
Si tengo dinero le doy, y si no, pues chocamos los puños y hasta otra. Mi padre me contó hace poco que siempre le pregunta por mí. Dice "yo no sé por qué me pregunta por su hermano cuando se refiere a ti". Le expliqué que muchos de raza negra se llaman hermanos entre ellos, igual que los gitanos se dicen primos.
Ya por la tarde, cada día un plan distinto. El cambio importante se ha dado en la mañana. Sigo teniendo buen despertar, poniendo el café, levando a Carmen al trabajo y luego al gimasio, pero ya hace diez días que no me quedo charlando con el portero, ni con el del bar ni el del semáforo. Ahora voy del gimnasio al trabajo, que como está cerca del trabajo de mi novia, pues nos volvemos juntos pero sin parar en el portal de mi padre.
No es lo que se llamaría el trabajo de mi vida, pero está la cosa que cruje y hay que coger lo que venga, que nunca se sabe. Ahora soy comercial de seguros Santalucía. Me dedico a llamar a clientes para concertar una entrevista y asesorarle para que tenga otro seguro con nosotros.
Así me ha cambiado la vida y hoy, que en vez de trabajar por la mañana, lo hago por la tarde, ya me han dicho que me han echado de menos el portero, el del bar y la mujer que limpia en casa de mi padre. Es gratificante que se acuerden de mí cuando no estoy.
22 comentarios
En verdad me ha gustado mucho, este reporte de un cambio-día, fresco, transparente, con un gracejo encantador y con aroma a café.Cariños
silencio de luna... buena historia es gratificante leer algo de la vida diaria, saludos desde la luz
Fresca descripción de tú día a día, me ha gustado Silenciodeluna, saludos.
Pepe:
Padre mío me gusta que hayas escrito sobre tu vida, sobre lo que sucede a tu alrededor, esa es la vida misma, lo que pasa en cada segundo de nuestra existencia.
Un gusto enorme leerte.
Sergio.
Silenciodeluna:
Esta vez sentí como si mi hermano me contara uno de sus días, es así como tu, amigable, conversador y con un corazón muy noble. Eres genio y figura hasta la sepultura jeje porque cuando dejas de escribir aquí, entonces surgimos todas tus admiradoras jaja.
Siempre te leo con gran interés. Un saludo con cariño,
Pepe, tienes un encanto especial para hacer interesante lo cotidiano. Supongo que es cuestión de ver lo extraordinario en lo ordinario.
Y sí, es gratificante saber que se le echa a uno de menos ...
Un enorme abrazo, vecino.
Como siempre dejas el encanto que llevas para escribir.
Me encanta tu retrato cotidiano
Se te extraña cuando tus letras no asoman
TE abrazo mi amigo querido, te cuidas mil
Besos
bonito texto
Te lo dije una vez. Haces de lo cotidiano un agran historia y contada de forma tan sencilla que parece que nos estás hablando sentado en la mesa de un bar y delante de un café.
El trabajo te cambia la vida para bien y para mal. Bien por que tienes un sueldo que te saca de la miseria y mal porque te pierdes esas "pequeñas cosas" que nos regala la vida cotidiana.
Un gran beso amigo Silencio!
Es curioso primito. Cuentas solo una vivencia de untio normal en un dia a dia como tanta otra gente, y te sale un relato muy atractivo y sobre todo entrñable. Apostaria mi sangre a que es cien por cien autobiografico y sincero, y entretenidísimo. Creo que no me equivoco pensando que esta escrito por un gran tipo.
Por cierto , adoro Sevilla. En mis Madriles mucha peña se rebota conmigo porque dicen que quiero mas a mi Sevilla que a mi Madrid. yo siempre digo que Madrid es mi Madre, que te pare y eres de su sangre para siempre, y Sevilla es mi amante, esa amante especial que te roba el alma y que llevas siempre tatuada en el corazón.
Tuve infinitas esperiencias alli de todo tipo y llegue a enamorarme locamente de ella. Luego por motivos íntimos me vi obligado a irme para evitar un drama lamentable (algo que tambien se me quedó marcado). Todo eso fue hace muchos años. Por lo que he leido tuyo, abarcó desde unos seis años antes de nacer tu hasta que cumliste dos años o tres. Era mas conocido en Sevilla que los propios sevillanos (toda la vida fui un crápula alocado), ahora ya me he cortado la coleta hace algun tiempo. He sobrevivido de milagro y no me quedaron más cojones que echar el freno. Hoy soy un loco no peligroso y tolerante al máximo. Vivi en varios barrios, pero donde mas tiempo estuve fue en El Plantinar. Cuando vayas por cualquier sitio de tu divina tierra recuerdame y lanzas un ÓLE al viento de mi parte para que lo reparta. Disculpa el coñazo, pero es que oigo la palabra Sevilla y me salgo del cuadro.
De nuevo enhorabuena por tu entrañabilísimo relato y un abrazo muy fuerte, PRIMITO.
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Esas son las pequeñas alegrías que nos da la vida; que alguien con quien solo cruzamos unas palabras nos eche de menos, cuando quizá no lo hacen personas más allegadas. De todos modos, hijo de mi vida, viviendo en Sevilla, no me extraña que te levantes todos los días de buen humor. Qué hermosa tierra. Suerte con el trabajo. Y anímate a escribir un libro bien gordo. Una idea, ¿un vendedor de seguros observador que nos cuenta la historia de la gente a la que visita? Yo es que soy cotilla, lo confieso, y me gusta mucho observar